Leer con un orden.
10 Marzo 2025 San Cayo Año: 60-296 Sol: sale a las 7´34 y se esconde a las 19´16 Luna: sale a las 15´28 y se va a las 06´26 del 11
Murcia, lunes, sin novedad en la casa, gracias a Dios. ¿Te cuento del pasado siglo?:
7 octubre 1984.- Domingo limpio y fresquito, día del Rosario. ¿Iremos a Cartagena esta tarde? Se habla de ello, en un puede ser todo cabe. Pascual Jesús dice que él no se viene; Francisco Amós está fuera -en Torre de la Horadada- con sus amigos del Club Almenara; a mí me encanta quedarme en casa… Ante tamaña desbandada, veo difícil la salida.
LA CATEDRAL:
Sede desde la que el Obispo ejerce su triple ministerio: magisterial, sacerdotal y pastoral. Es el lugar de encuentro de Dios con el hombre, y siempre ha sido el corazón de la ciudad. Hasta el siglo X no eran muy diferentes del resto de las iglesias, y alcanzaron su momento álgido en los siglos XIII, XIV, XV y parte del XVI, coincidiendo con el arte gótico.
Además de ser sede Episcopal, adquieren connotaciones en las que intervienen la imagen y el prestigio de las ciudades donde se construyen, dando lugar a una carrera por hacer de estos templos edificios grandiosos y monumentales.
La Reforma protestante y otros factores hicieron que moderaran su magnificencia, pero siendo siempre edificios importantes. La construcción de la Catedral fue el alma de muchos pueblos y sostuvo la cultura urbana promoviendo artesanías y ejercitando el desarrollo técnico y fomentando el comercio.
Casi siempre se levantaba sobre restos de edificaciones sagradas antiguas. En su interior se desarrollaban talleres que atraían a los mejores artistas y estudios de liturgia, Teología, Gramática y Latín. Fue una de las primeras formas de estudio reglado que evolucionó hasta las actuales universidades.
Francisco Tomás Ortuño.
DE ZUNZUNEGUI:
Anoche leí bastante de la novela que me regaló don Antonio Molina -alias, el yemas-.Se trata “De la vida y de la muerte”, de Zunzunegui. No me enseña nada lo que llevo leído. Situaciones de la vida real, que pueden darme en cualquier parte.
Seguiré leyendo el libro, por si “en La Muerte” encuentro algo distinto, Leeré después otros libros de este autor vasco, que nació con el siglo, como el abuelo, para conocerlo mejor. Su prosa es poco complicada, fácil de digerir, creo que cuidada de más.
No es el estilo de Baroja, suelto y rápido, de casi no releer lo que escribe por falta de tiempo. Zunzunegui, por lo que he leído, es un tanto ramplón, sencillo y meticuloso, a lo mejor me equivoco.
¿Quién me iba a decir a mi que iba a leer ahora a Zunzunegui? El obsequio, la ocasión, la circunstancia. Ya lo dije en otra ocasión, cuando a Lina le regalaron un libro de Machado: “Un libro nuevo en la casa puede ser la ocasión más tentadora para leerlo”.
Una biblioteca o una librería tienen menos fuerza de persuasión que un solo libro que nos llega a casa de improviso.
Para leer hay que llevar un orden. Leer por leer sin saber de dónde viene la lectura, es tener un estómago poco delicado, es como comer sin mirar lo que llevamos a la boca. Con un libro, lo primero es conocer al autor, época, tendencia, libros publicados, etc.
Luego, saborear la trama que se cuenta y sacar nuestras propias conclusiones. La buena obra nos entretiene y nos enseña. Cuando un libro nos aparta de todo y nos entusiasma hasta el final, cuando nos hace pensar y hasta cambiar en nuestra forma de ser, cuando nos hace ser mejores, el libro es maravilloso.
Pero ocurre a veces que deseamos pasar hojas sin leer, por acabar pronto, que no nos enteramos de lo que nos quiere decir, y así el hastío nos invade, y el desprecio por los libros nos acomete. Los buenos escritores más que de una época son de todo tiempo.
Lo que dicen puede aplicarse a la humanidad. Sus obras son clásicas, maestras eternas. Son las menos. Surgen siempre estas obras por la madurez del autor. O son como ese fruto casual que nace cuando nadie lo espera, hasta ni el mismo creador suyo.
Creo que las obras geniales se deben un poco al azar: un relámpago, un fuego, un pensamiento en la noche, una fiebre, una locura… pueden alumbrar el parto que todos sueñan cuando menos se espera.
En las obras del pensamiento humano, hay mucho deleznable, que se pierde apenas ve la luz. De lo que se guarda como mejor, hay de todo. En la literatura universal que hemos adquirido, en 10 tomos, podremos conocer esta selección de todos los tiempos y lugares.
Será interesante recurrir con cada libro nuevo, con cada novela que vayamos a leer previamente a esta gran obra de la literatura universal, para saber de antemano de quién se trata y qué juicio merece a los críticos profesionales.
Hasta hoy yo me he valido para este trabajo de una historia de la literatura española que aprecio en mucho. De J. García López. El índice de autores me lleva enseguida a la página que me habla de él, de su producción y de su época.
En el caso del libro de Zunzunegui, he visto que en la página 671 aclara: “Si Sender figura a la cabeza de los novelistas de su promoción, Zunzunegui ocupa el primer lugar entre los que permanecieron en España al terminar la guerra civil”.
Francisco Tomás Ortuño
8 octubre 1984.- Lunes soleado, prometedor, a estrenar. Madrugar es comenzar con optimismo la semana. Hay que llenarnos de alegría, hay que pertrecharse de ilusiones. Ayer estuvimos por la tarde con el Álbum de Fotos.
Muchas fotos con recuerdos de Santa Ana, de Madrid, de Granada… Las fotos, como estos escritos, en el fondo buscan detener el tiempo. ¿Se consigue? No y Sí. El tiempo continúa su marcha, pero ese instante queda detenido para mirarlo más tarde a placer.
Las fotos pueden verse de dos formas: una cuando nos hacen recordar simplemente hechos pasados. Otra, la de vernos más jóvenes. A la mujer, sobre todo, esta faceta la pone triste.
Ver a los hijos cuando crecían, hace solo unos años, es motivo de ternezas infinitas. La mujer tiene dos fechas difíciles: cuando empieza a ser mujer y cuando deja de serlo. La primera es motivo de alegría; la segunda es más preocupante para ella.
Francisco Tomás Ortuño.
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