"La máquina y la vid".
1 octubre 2025 Santa Teresita del Niño Jesús Sol: de 8´11 a 19´57
Murcia, miércoles, entramos en el mes de octubre, mes de mi santo y de celebraciones.
PARA PENSAR: Un líder es el que conoce, recorre y muestra el camino.
Te cuento recuerdos del pasado:
27 octubre 1977.- Hoy he ido a Murcia. ¿Motivo? José María y su operación. Falsa alarma de nuevo. Sigue con el nerviosismo de la espera. Siempre he pensado en la espera. La espera lo es todo. Si esperamos algo bueno, gozamos esperando.
Diría que el gozo es la misma espera. Si esperamos algo que tememos, la espera es terrible. En otro plano, la muerte nos hace la vida triste. Pesa sobre nosotros como una losa, y aunque no nos demos cuenta, nos oprime y acongoja.
La muerte es la pesadilla de los mortales. Si aprendemos a no temerla, seremos los hombres más felices del mundo. Solo los Santos, entonces, son felices, porque más que temerla desean alcanzarla.
José María espera ya su operación quince días. Son muchos días de espera. Los médicos deberían de tener esto en cuenta. El enfermo es una persona que piensa, que sufre y que teme. Pues vamos a hacer que el trance de la espera sea lo más corto posible.
Quince días son muchos días. He visto que está asustado, no es para menos. Se puede torturar a las personas de muchas maneras. Esta es una de ellas y las torturas no proceden en los sanatorios.
En nuestros días, el médico de cabecera va desapareciendo. Con él se va una institución, una época. El tiempo de la medicina humanizada. Quizás menos científica, menos técnica, pero más personal, más entrañable.
El médico escuchaba y departía amigablemente con el enfermo, le hacía hablar y sentirse persona, le hacía confiar en su rápida curación. Eran las suyas verdaderas curas psicológicas, de sugestión.
Ahora se mira al paciente como un objeto. Se estudia el mal que padece y se trata sin fijarse apenas en el enfermo. Se desprecia a la persona, que es el sujeto paciente del mal, con todos sus sentimientos: sufrir, querer, desear, amar, temer, llorar, esperar, suplicar, que son para él lo más importante del mundo.
Creo que el nuevo médico, aparte su ciencia actual, efectiva, de aparatos, ha de ser humano con el enfermo. Gran parte de su éxito estará en su relación con él. Si le inspira confianza, si le hace sentir optimismo frente al mal que padece, habrá conseguido un buen tanto por ciento de su curación. El médico debe ser el padre y el amigo del enfermo, que le habla y le infunde confianza.
Por la calle circula un nuevo número del periódico local “La voz del pueblo”. El cuarto, creo. Corresponde al mes de octubre. En él han publicado mi poesía ”La máquina y la vid” premiada en la fiesta de la vendimia de hace dos meses.
Este periódico es liberal. En sus hojas hay censuras para todos los gustos. Y es que todos pueden escribir libremente en él sean del color que sean. Es del pueblo y para el pueblo y punto. Lo malo es que hasta ahora no se cuentan más que chismes, algunos deplorables
En los escritos ha de cuidarse mucho la ofensa personal. Nuestro periódico local puede ser interesante, pero hace falta que las críticas sean constructivas, que se aireen con gracia los males del pueblo, con el buen deseo de corregirlos.
Un periódico así puede hacer mella en la apatía de los jumillanos. Esperemos cosas buenas de este infante que da sus primeros pasos, poco seguros todavía.
Francisco Tomás Ortuño
31 octubre 1984.- Día repleto de noticias. No podré decir que hoy es un día más. Mejor será decir que hoy es un gran día por sus eventos noticiables. Por eso, tal vez, escribo a las diez de la noche.
El día se inició yendo al Marqués a recoger una carta. Luego, al Colegio. Después, a acompañar a mamá a la Oficina de Empleo. Papeles por aquí, papeles por allá.
-Falta la compulsa de esta hoja, pues no es la original.
-Es que se perdió la carta y ha habido que hacerle fotocopia.
-A la una cerramos y es el último día para presentar su solicitud. Debe ir a la Oficina de Empleo de Jumilla a que le hagan la compulsa.
-Pero oiga, que son las once y Jumilla está muy lejos.
-Ese es su problema.
Hay momentos en que uno se lo juega todo, no sé si por ganar o porque no se salga con la suya el adversario. Un segundo tan solo, menos quizás, es suficiente para medir con precisión matemática, el tiempo justo que necesitamos y prever las posibilidades de conseguir lo que nos proponemos. Un segundo es mucho para decidirnos con garantías de alcanzar lo que hay en juego.
Esto me pasó a mí esta mañana. Medí rápido el tiempo y la distancia, y cogí el coche. A la una estaba de vuelta con la compulsa de la Oficina de Jumilla.
A Pascuala la llamaron ayer por teléfono para ofrecerle un trabajo. Casi no me lo creía. Si es como dijeron, se trataba de organizar el Museo de Bellas Artes por obra y gracia de la Comunidad Autónoma. Sería encontrar el zapato a la medida, porque en Murcia y en el Museo no se podía ni soñar.
Recibimos también la colección de libros, treinta, que componen la Biblioteca Básica que pedimos hace algún tiempo. Casi no la hemos ojeado todavía, pero hay donde pasar incomparables ratos si queremos leer.
La mañana empezó con una noticia luctuosa: Indira Gandhi, primera ministra de la India, ha sido asesinada. ¿Quién le mandaba a meterse en política? La mujer en su casa y con la pata quebrada, que dijo Cervantes.
Francisco Tomás Ortuño.
Leído: Un hombre dio la noticia de que pronto iba a ser nombrado magistrado. Estaba muy contento e impaciente por estrenar el cargo.
Un día un amigo muy sabio fue a hacerle una visita. Recuerda bien este consejo, le dijo: “No pierdas jamás la paciencia, porque si eres capaz de ser paciente con todos en tu nuevo puesto todos te apreciaran”.
-Sí, lo haré, respondió feliz.
Pero cada día su amigo iba a su casa para darle el mismo consejo. Un día, otro y así hasta cinco veces.
Cansado, le dijo enfadado: ¿Te crees que soy tonto?, ya te oí, es la quinta vez que me lo repites.
Y el amigo, sereno, le miró y le dijo: ¿Ves? No es fácil ser paciente, ya te lo dije. Escuchar consejos es fácil; lo difícil es ponerlos en práctica.
Otro: La paciencia es la fortaleza del débil y la debilidad del fuerte.
¿Otro?: La paciencia y el tiempo hacen más que la fuerza y la violencia.
Y otro: A los 20 años la voluntad es reina; a los 30 lo es el ingenio; a los 40 lo es el juicio.
Francisco Tomás Ortuño
Comentarios
Publicar un comentario