Cazar palabras.

7 Agosto 2025 San Cayetano 219 – 146

   Santana, jueves, sin novedad en casa, gracias a Dios.

   De mis recuerdos: 28 agosto 1984, martes. Nos vamos temprano al monte por caracoles. Anoche llovió y hoy el terreno es húmedo, como abonado para que haya caracoles. Cerca de nuestra casa hay una loma que los tiene en abundancia. los hombres que se dedican a buscarlos lo saben. Luego los venden en la plaza.

   He salido solo, con la intención de coger los que salieran a mi paso. La caza del caracol -¿se le puede llamar caza? - es atractiva. Es una fiesta, sin duda, madrugar y salir al monte en busca de este molusco.

   Para los que desconocen este pasatiempo, les diré que deben preparar una bolsa donde echarlos y ponerse un buen calzado para andar. Yo lo paso bien cogiendo caracoles. Solo el hecho de buscarlos tiene su encanto.

   La vista siempre baja, mirando sobre todo las atochas y los romeros monte arriba, muy despacio, un leve crujido, cerca hace mirar. Una ligerísima vibración debida a la caída de una china, también.

   Yo tengo mi lema para estas ocasiones: “El que haya de ser para mí, me está esperando”. Hay otras personas cerca, que buscan con ahínco. Confieso que mi búsqueda es un tanto despreocupada. Ahora bien, cuando encuentro un ejemplar, me alegro.

   Me acerco despacio y lo recojo con cierta morosidad. Creo que debo cogerlo. Si no lo hiciera, para mí sería como dejar abandonado un herido en la carretera. “Este es mío”: me digo, “me está esperando desde el principio de los siglos”, canturreo feliz.

   Es divertido coger caracoles como lo hago yo, sin prisas, deportivamente: ocho, diez, una docena, a lo sumo 15 caracoles. Hay quien dice haber cogido 50, 60 y hasta 100 en una mañana. Yo no busco apenas, me los encuentro, salen al paso.

   ¡Qué alegría encontrar dos juntos a la vez! Suelen estar en la humedad de un romero o en la piedra junto a alguna sabina. “Hola, parejita, ¿me estáis esperando? y parecen esponjarse y sonreír cuando me acerco. Bonita fiesta la de salir al monte cuando ha llovido.  

   Es además un deporte. Me apunto cada vez que llueve, a salir por caracoles. La tormenta de anoche fue aparatosa: relámpagos y truenos sin parar. Nos recordaba a otra noche parecida en Santa Ana. Los truenos son más truenos por el eco que producen; y los relámpagos más relámpagos.

   Impresiona una nube en una noche de tormenta. Parece como si fuera a saltar el universo a pedazos. Los pequeños miraban asustados por la ventana. Noche, en fin, para el recuerdo. Los vecinos María Dolores y Victorio Esteban se fueron al pueblo.

   No sé si por la tormenta o porque su perro estaba herido. Dijeron que le habían tirado con un rifle y tenía heridas en las patas.

                                                                                                         

Francisco Tomás Ortuño

  

    29 agosto 1984: Cazar palabras es divertido también. En Jumilla se dicen algunas que no se escuchan en otra parte, ni siquiera se encuentran en los diccionarios más exigentes. Son palabras que por tradición pasan las generaciones como guijarros de un río: orico o murria son términos que desconocen los de fuera.

   Será atractivo coleccionar estampas, minerales, o insectos, pero igual lo es, para mí, buscar voces de uso exclusivamente local. Topar con un ejemplar nuevo es excitante. En la conversación salta y yo lo atrapo.

   Ya no lo suelto, aunque sea como un pez que quiere escapar. Enseguida cojo un papel y lo anoto, lo fijo como mariposa con alfiler: repesco, sorrato, miaja, criyas… Es variadísimo: sandio, reser, soñarrita…

   Otro pasatiempo de estos días es capturar apodos de familias jumillanas: Salao, Marqués, Pieza, Panyuva… Más de cien llevo ya en mi cartera. Los he clasificado por orden alfabético. De esta forma me es más fácil saber si el nuevo está ya en mi lista.

   Este trabajo pudiera convertirse en libro. Y además interesante si consiguiera, como quiero, conocer el origen de cada una de ellas:  Antoninos, Mulabanca, Caseros, Inques… Sé que algunas familias se opondrían, pero sería curioso para nosotros los jumillanos saber quién fue el primero de los Cominos o de los Banderas. El libro está por escribirse.

 

   Don José Yagüe estuvo aquí en el chalet ayer tarde con su yerno. Pascuala nos puso enseguida un vino y hablamos un rato; luego bajé con ellos al pueblo. La visita obedeció a la Ley de Funcionarios, que apareció en el BOE del día 3 de este mes. Pensaba don José que podía afectarme y quiso que no me pasara por alto la noticia. Se agradece la intención, aunque esta ley no iba conmigo.

 

   En la reunión de anoche había intereses fuertes por colocar un transformador de luz en el Roalico.  Fraile expuso con un plano bien dibujado los puntos donde estarían los postes. También el presupuesto de su instalación. Algunos hablaban, otros adoptaron la postura que más se lleva en estos casos, la del silencio.

   Nada sacamos en claro, con tratarse de la luz. La reunión se aplazó para el sábado a las cinco de la tarde, como las corridas de toros.  “¿Quién quiere el transformador?”. “Todos lo queremos”. “¿Quién puede pagarlo?”. Muy pocos.

   Había deserciones. Las habrá el próximo sábado en mayor número. Los que no tienen casa todavía, serán los primeros en renunciar a la luz, máxime cuando el ayuntamiento no les deja construir, aunque tengan el terreno.

 

 

   Pepe García, García para los amigos, jefe de correos, fue siempre buen amigo mío. Cuando le dije que necesitaba el Boletín oficial del día 3 de agosto, con la Ley de Funcionarios, mandó que me la fotocopiarán enseguida.

   Nos viene la amistad de largo. Hechos de mi vida de hace ya bastantes lustros, están vinculados a su persona. Con Pepe Jiménez y con Celestino íbamos a su campo en la época de matar marranos. Como íbamos los amigos el Domingo de Panes de merienda.

   Pero lo que más recuerdo de Pepe es cuando aprobé las Oposiciones a la Dirección de Grupos Escolares por el año 60. Lo celebró tanto como yo. Nos vimos aquella tarde en que yo esperaba el resultado. “Estoy nervioso”, le dije. “En estos momentos debe de haber salido ya la lista de aprobados”.

   “¿Por qué no ponemos una conferencia?”, me dijo.

   Los dos en la cabina conteníamos la respiración. “Si, está aprobado”, escuchamos. Saltamos de alegría. Fuimos a su casa y lo celebramos.

   Amigo Pepe, gracias. Han pasado 25 años de aquel suceso importante de mi vida. El Cuerpo de Directores ha dado bandazos con algunos ministros y gobiernos. Hoy es un cuerpo a extinguir.

   Pepe García, con 6 hijos varones, sigue siendo Administrador de Correos. Por encima de nuestros cargos y de nuestras fortunas, está la amistad honda que nos une.

                                                                                                     

Francisco Tomás Ortuño


   LISTOS PARA EL COLE:

  Si en septiembre tu hijo va al colegio por primera vez, conviene prepararlo para que tenga una experiencia emocionante y lo más positiva posible.

   He aquí algunos consejos:

   Háblele con entusiasmo del Colegio.

   Visite el Colegio antes del primer día.

   Enséñele habilidades básicas de autocuidado.

   Asegúrese de que su hijo se sienta amado y apoyado.

                                                                                         

Francisco Tomás Ortuño

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