15 días fuera de casa.

15 Enero 2025   Santa Secundina

   Murcia, miércoles, sin novedad. Te cuento de lo seguro que pasó:

   28 julio1980.-  Lunes, dentro de la tienda todavía. Las ocho. Miguel y Lina duermen. La vida en el camping variopinto transcurre con normalidad. Unos campistas se marchan y otros vienen.  Los vecinos están levantando su tienda. Se Irán hoy, sin duda. Nosotros lo haremos el miércoles. 

   El camping es una sociedad con normas establecidas de antemano, que hay que cumplir en bien de todos.  Fuera del camping es lo mismo:  normas de respeto mutuo, de convivencia.  La vida puede ser fácil y cómoda; a veces la complicamos nosotros.

Pienso que hay normas de convivencia naturales, de sentido común. Unas normas -pocas- que el niño debe aprender con el ejemplo de los mayores: no insultar, no robar, no molestar, etc.   Luego todo se reduce a vivir; mejor, a dejarse llevar por la corriente natural de la vida. 

Así de fácil, de cómodo, de sencillo. Cuando forzamos la marcha,  cuando vamos  contra lo simple y elemental, todo se complica y se hace difícil.  Esta sencilla forma de vivir de acuerdo con elementales normas de convivencia la podemos trasladar a la vida escolar. Todo lo que no sea vivir sin complicaciones los años escolares es no aceptar el método que seguimos.

   La vida escolar es la vida de los niños, y la vida de los niños es primero que todo vida. Y la vida es seguir la marcha natural de cada hora, de cada momento, según leyes elementales naturales, seguir leyes que dan paz, felicidad.

   Gritos, castigos, imposiciones, tensiones, etc .  no hacen sino forzar la marcha natural de los acontecimientos, ir contra Natura. Cada persona desde niño es en potencia él mismo, el que va a ser, el que ha nacido para ser.    Y nadie tiene derecho a modificar un ápice esa singular vida que Dios hizo .

                                                                                                                            Francisco Tomás Ortuño

   29 julio 1980.-  Martes,  víspera de nuestra marcha,  en la hora de la siesta achicharrante de 40º lo menos. Escribo fuera de la tienda a la sombra de un pino. Esta mañana fuimos a Los Alcázares de compras.

   A la vuelta estuvimos con Amos y con Pepa que vinieron a bañarse con sus hijas. Más tarde iremos al campamento, a la fiesta que hacen de despedida. Veo que tienen prisa por echarlos. Hoy todo va así: prisa, prisa,negocio, negocio.

   Comida fuera,  un día es un día.  La mayoría de los niños marcharán con sus padres. Nuestro proyecto es de   volver esta noche al camping y mañana encontrarnos en Murcia con los campistas y a casa.

   Ya son 15 días fuera. De verdad que el balance es positivo. Lo hemos pasado bien. Ningún contratiempo.  Creo que volveremos.  Por lo menos recordaremos este lugar con simpatía. los pequeños se han tostado los papas se han quemado.

   Todos hemos disfrutado del agua y del mar a manos llenas. Cerca de nosotros están instalando una nueva tienda. Es un matrimonio como nosotros,  con niños pequeños.  Pasarán unos días y se marcharán como todos los que vienen.

   Como dije antes, lo mejor del camping es que cada cual hace su vida sin ocuparse de los demás. Esto me hace pensar que en la vida es conveniente, o por lo menos prudente y sabio, guardar distancias.

   Saber estar con los demás, entre los demás, pero guardando distancias, es una norma que aconsejaría siempre.  Cada uno es un mundo diferente y hasta los más íntimos familiares,  amigos, vecinos, tienen sus reacciones propias, desconcertantes a veces, que nos ponen en aviso de lo conveniente que es no intimar, no llegar jamás más allá de lo prudente.  Tú  ahí y yo aquí. Hola, ¿qué tal? Bien. Me  alegro. Hasta  la vista.

                                                                                                                            rancisco Tomás Ortuño

30 julio 1980.- En Jumilla a las cuatro de la tarde, en el chalet por más señas. Acabamos de llegar. Ha sido un viaje bueno, sin complicaciones, como estaba previsto. El coche se porta de maravilla.

   Anoche fuimos al campamento a la fiesta de clausura. Hubo poesías, chistes, representaciones por parte de los acampados para papás y autoridades que fueron de Murcia.  Regularcito todo, una comedia preparada, estuvo incluso la televisión.

   Hubo exposición de trabajos realizados por los niños en los 15 días mal contados, hubo palabras que apenas se oyeron, discursos para salir del paso y hubo ¿como no? reparto de premios para los distinguidos.

  Esta mañana madrugamos a desmontar la tienda. A las 10:30 h estábamos en marcha.  Un coche repleto de bultos y de paquetes.  En Murcia recogimos a Francisco Amós y a Pascual Jesús con sus macutos.  El arca de Noé era el coche.

   Pero como digo antes el coche es valiente:  ni un quejido, ni un pinchazo, ni nada de nada, valiente y potente nos ha traído hasta la puerta del chalet por la pista. Por suerte la subida está algo mejor. Han echado arena y ha pasado la apisonadora por encima.

   Segundo:  los pollos:   seis hermosos pollos que dejamos al cuidado de los vecinos han sido devorados por la zorra. Esto como es natural nos preocupa menos.  Francisco Amós y Pascual Jesús han estado 15 días fuera de casa.

   Es su primera salida formal solos. Un aprendizaje necesario que les irá  bien pero hoy han vuelto. Hoy se encuentran otra vez aquí con sus cosas de antes.  Ahora vamos a ir al pueblo y  verán a sus amigos, a sus abuelos, a los compañeros del colegio.  

                                                                                                                  Francisco Tomás Ortuño.

 

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