Espera un minuto.
13 Enero 2025
Murcia, lunes, temprano, sin novedad por casa. Te cuento de un diario:
21 julio 1980.- Lunes; la diferencia de ayer a hoy es de muchos grados. La integridad física de las tiendas peligra con el huracán. La noche ha sido ruidosa, de vientos fuertes.
Yo me levanté dos veces a comprobar que las cuerdas seguían tensas, cumpliendo su función de mantener segura nuestra casa. Ahora los pequeños desayunan fuera con la mamá.
El día de ayer en el cámping fue de intensa actividad. Fuimos a Los Alcázares, vinieron Amós y familia, estuvimos en los Narejos por Francisco Amos y Pascual Jesús, pasamos juntos la tarde.
Regresamos al campamento a llevarlos a las nueve donde quedaron los campistas felices. Un día lleno. El campamento tiene tiendas de lona y tiene instalaciones de obra.
La playa es el complemento indispensable para la vida de los acampados. El horario es poco rígido. Más bien flexible: desayuno, actividades, baño, comida, trabajos, merienda, paseo, cena. Algo así, poco más o menos. Para los pequeños todo un mundo nuevo, distinto, con sus clases de defensa personal, de voleibol, de atletismo, de embarcación.
Hablé con el monitor de piragüismo, joven formal de unos 30 años. Para los niños un señor mayor, vigoroso y respetable. Hablé con el jefe de campamento. Me pareció igualmente serio y responsable.
Me agradó mucho el comedor en donde comen todos en mesas de 6 asientos. Y me gustó sobre todo el funcionamiento, el alma diría del campamento, el intra campamento.
Unos tirando con arco, otros jugando a balonmano, otros paseando simplemente. Creo en fin que los días de los Narejos serán un recuerdo imborrable para mis hijos.
RAQUEL:
En la playa conocimos a Raquel, una niña subnormal. Tiene 13 años y una mentalidad de cinco. Sus piernas delgadas no tienen soltura para andar como las niñas de su tiempo.
Sus ojos miran sin fijeza. Son unos ojos los suyos apagados, sin brillo. La madre de Raquel nos cuenta su vida. Es una madre que vive para su hija con entrega total. Yo pienso en lo que habrá sufrido con su hija, y en lo que habrá gozado también con ella.
Las madres, las personas en general, tenemos necesidad de ocuparnos en algo. En este sentido esa madre debe estar reconocida a su hija. Nadie puede estar más ocupada ni más divinamente entretenida que ella.
En todo momento, con dedicación plena, exclusiva, se ocupa de la hija. la mujer nace para ser madre. La mujer que no se casa no se ha completado, es algo sin terminar, salvo excepciones que viven fuera del matrimonio por otros fines altruistas.
La mujer que se casa y no tiene descendencia sufre horrores. No tolera que otros tengan hijos y que ella no los tenga, y muchas veces como mal menor adopta o apadrina niños.
Es frecuente la histeria, la enfermedad nerviosa, en estas mujeres sin descendencia. Por eso esta madre, aún sin darse cuenta, debe mucho a Raquel con su carga de subnormalidad.
Raquel no comprende que su madre para ella es el Mundo. Si han pensado juntas un momento se habrán abrazado fuertemente por el favor mutuo, por el favor recíproco.
22 julio 1980.- Ayer fuimos a Cartagena después de la merienda. Pasamos la trasnochada en familia y hasta nos quedamos a dormir allí. Juntos nos encontramos a gusto unos y otros. No lo decimos pero sabemos que es así.
Esta mañana temprano fuimos al mercado. Pascuala hizo su compra para traer provisiones al camping. Vinimos después del desayuno en su coche. Vinieron también Amos, Pepa, Lina y Ana. nos hemos bañado en la piscina.
Ángel Inocencio y Miguel han querido lucirse y se han bañado donde los cubre el agua. Es un elemento natural para los pequeños. Se encuentran en ella como los propios peces.
23 julio 80.- miércoles, 9:30 h en punto de la mañana. en la tienda donde acabo de tomar el desayuno. El día promete ser bueno, de campeonato, de sol, de playa o de piscina. De camping total.
Es curioso ver cómo la gente empieza cada día para todos. Cada día es como si fuera único en la historia del tiempo. Se deja con el sueño, el cansancio del día anterior y empieza nuevo cada actividad.
¿No será que el organismo acumula productos de desecho que nos vuelven agrios pesimistas y que el sueño elimina para dejarnos nuevos otra vez? Yo así lo entiendo no sé qué puede ser ese residuo pero sin duda cada amanecer es otro?
Sonríe por favor. Un hombre habla con Dios: Dios, ¿cuánto tiempo es millón de años? Para mí un minuto, responde Dios. ¿Y cuánto es un millón de euros? Para mí un céntimo.
¿Me puedes dar un céntimo?
Por supuesto, espera un minuto.
Otro: Un ciego queda con otro amigo también ciego para tomar un café. Al rato el primero dice: Fíjate Ramón lo que me he encontrado hoy por la calle. El otro toca un poco el utensilio y contesta: ¿Para quién ha escrito esta carta esta tontería?
Otro: Esto sucede en la antigua Roma: Un ciudadano entra en un bar y pide un Martinus. El camarero le corrige: querrá decir un Martini. Y el cliente le aclara: No, yo solo quiero uno. He dicho Martinus en singular y no Martini en plural.
Otro: La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser; el humor los consuela de lo que son.
Francisco Tomás Ortuño
Comentarios
Publicar un comentario