La tropa duerme.
18 Enero 2025 San Suceso Año; 18 días pasados, 347 por pasar; Sol, de 8´34 a 18´16 ; Luna, de 23´07 a 11´24 del 19.
Murcia, sábado, temprano y sin novedad en casa. Te cuento de hace unos años:
13 agosto 1980.- Domingo, un domingo que promete ser feliz, un domingo bonito, como dice mi Señora. Los padres toman el chocolate. Francisco Amós se asea, con la radio a tope, de buena música. Las niñas por la calle. Los demás por cualquier sitio.
Son las diez. Luego iremos a misa. Está previsto que vengan Amós y Pepa, de Cartagena, a pasar el día con nosotros. Ayer lo hicieron por la tarde Roque, su mujer y sus hijas. Isabel y Sole se quedaron a pasar unos días aquí. Después vinieron José María, Juana y tres de sus hijos. Merendamos y lo pasamos bien.
HÁBITOS:
Escribir es un hábito proponérselo; dejarle sitio en el horario particular de actividades y no desmayar. El hábito se crea, Cuando la actividad es agradable, el hábito no cuesta. Si lo que hacemos no nos gusta, el hábito es más difícil.
Lo importante es la vida es guiarnos por la inteligencia. Que está marque lo que debemos hacer y luego ser inflexibles en su cumplimiento, Es, por ejemplo, el hábito de escribir, es, por ejemplo, el hábito de escuchar inglés, o de no fumar, o de no beber.
La cabeza -razón- nos dice lo que está bien y lo que está mal, lo que debemos hacer o no hacer. Fijar luego un tiempo y poner en juego la libertad. Si cumplimos lo ordenado por la razón, nos sentimos felices y orgullosos. Este es el quid de nuestro orgullo personal.
E hábito es constructivo si la meta de nuestros actos está conforme con la razón. En caso contrario, el hábito que se crea es nefasto. Tal el caso de fumar, de beber o de jugar. El hábito de escribir es sano. Pienso en Amiel, a quien luego descubrió Marañón.
¡Cuántos ratos agradables en la vida de Amiel con su diario! ¡Qué de momento felices pasaría escribiéndolo!
Francisco Tomás Ortuño
4 agosto 1980.- Lunes, se va desojando la margarita. Los días pasan sin sentir, inexorables. Hoy otro día bonito, azul, de playa. La tropa duerme todavía, menos Pascual Jesús, que toca la guitarra en el comedor. ¿Después de cuánto tiempo toca la guitarra?
Ayer fue un día movido de visitas. Vino José María, vino Amós, y vino Francisco Cascales, con su señora y sus dos hijas. Cristina va a empezar este Curso la segunda etapa de Educación General Básica. Este matrimonio, joven aún, es ejemplar, o a mí me lo parece.
Ante ellos no hay más remedio que descubrirse que volcarse en hacer lo que se pueda para ayudarles en sus proyectos. En la vida hay matrimonios ejemplares como éste pero, no son conocidos. Con todo, por donde pasan dejan huella.
Son como una brisa fresca en días de calor. Llevan la sonrisa a flor de piel. Son como una flor bonita, como una flor discreta llena de aroma y de color. Estos matrimonios acertaron, se unieron con precisión matemática. Las parejas que se completan de esta guisa nacieron para ser felices en la tierra.
He pasado la mañana en el pueblo. Estuve en la Caja de Ahorros, fui a Correos, estuve en mi despacho del colegio, me hubiera quedado ya para empezar el curso, he contestado una carta, he revisado otras, he ordenado unas cosas.
Estuve luego en el Ayuntamiento, departi largo con el alcalde. Hablar del alcalde y decir que estuve con don José Yagüe parece que no casa, pero es así. Don José sigue en la poltrona de la Casa Consistorial, Don José sigue rigiendo como primera autoridad, los destinos de Jumilla.
He visto a don José centrado, tranquilo, en su despacho de la alcaldía. Sí señor, un sueño largamente acariciado hecho realidad. Don José , a trancas y barrancas, según cuentan mentideros y crónicas oficiosas, sigue arriba. H
Ha luchado mucho para tirar por la borda lo que tanto ha tardado en conseguir. A las personas inteligentes no deben afectar las adulaciones hipócritas de ciertas personas, a las personas que llegan con su trabajo, con su constancia, con su tesón y su valía no debe cegarlo nunca la sonrisa y el aplauso de personas que tienen cerca.
Nunca han faltado, ni faltarán estas personas que viven a la sombra de los que mandan .Yo espero que don José desde su atalaya conozca a cuántos le rodean, no se deje engañar y sepa distinguir el grano de la paja .
Francisco Tomás Ortuño
¿Un chiste?
Un amigo está contando a otro una historia, mientras le explica con detalle:
-Hacía tanto frío aquel día que una cabra al saltar se quedó congelada y suspendida en el aire.
-¡Imposible!, replica el amigo. ¿Y la ley de la gravedad, qué me dices?
-También se quedó congelada.
¿Otro?
- Dos señores, muy perfeccionistas ambos, pasean mientras van charlando entretenidamente:
- Perfectos vamos quedando pocos, dice uno de ellos. Y a veces dudo de ti.
¿Un tercero?
Están dos amigos tomando café.
-¿Sabes que Ramiro casi se ahoga el verano pasado?
-No, ¿qué le pasó?
-Ya sabes que es bastante despistado, pues se fue a dar un paseo en lancha y cuando se le paró bajo para empujar.
Francisco Tomás Ortuño
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