Una paz inmensa.
Aniversario de nuestra boda: 58
Murcia, sábado, sin novedad en casa, Te cuento:
19 agosto 1979.- Domingo,12 de la mañana, sol espléndido. Hemos bajado al pueblo y ha subido mi suegra. Francisco Amós, Pascual Jesús y Ángel Inocencio han subido a Santa Ana. Luego vendrán Amos y Pepa; por lo menos, eso dijeron.
Fulgencio y Juan, cuñados de Antonio, juegan al ping pong. Miguel, Lina y María Elena se distraen aparte con los cochecitos de “tente”.
Hace unas noches vino Juana, hermana de Jacoba. Estuvieron con ella su hija y futuro yerno. Compraron a mamá por 5.000 pesetas un cuadro con la Plaza Arriba.
28 agosto 1979.- Martes, cuatro de la tarde. Hemos bajado al pueblo a hacer la compra. De paso hemos ido a la Pinosa por uvas con el abuelo. Se han venido Lina y Francisco Amós.
Ahora juegan fuera Ángel Inocencio, Miguel y Francisco Amós. Lina duerme. Pascual Jesús lee abajo. Mamá descansa. He leído lo que escribí por estas fechas el pasado año.
Todo sigue igual para nosotros: mamá pinta, yo leo, los nenes juegan, los abuelos se mantienen bien, José María en la playa con su familia, Amos en Cartagena, Santiago en Alicante.
Como hace un año. ¿Como el que viene? Difícil de pronosticar. Pueden variar muy bien dos situaciones: la nuestra puede ser una; otra la de los padres.
Pocos cambios en el resto. Que Cristóbal se lleve el cuadro de la Virgen no cambia en nada nuestra vida. Que la madre no quiera dormir aquí tampoco. ¿Entonces?
Pues algo más profundo, como que gane mis Oposiciones a Inspección que llevo a medio; o que la madre vuelva a ser la de siempre.
El domingo vinieron de visita Paco y Narcisa, contentos con su coche nuevo. Su hija Juanita Abarca Marín ha aprobado su Oposición, ya es profesora de EGB en propiedad.
Su hijo José ha aprobado en Valencia su cuarto curso de ingeniero. Dos hijos para tener contentos y orgullosos a sus padres.
Francisco Tomás Ortuño
9 de septiembre 1979.- Domingo, mediodía, la yaya Isabel con nosotros. Paz es la palabra que nos cuadra. Una paz inmensa: padres, hijos, hermanos, hogar.
El curso empieza dentro de ocho días. ¿Alterará el nuevo curso esta paz? Yagüe y Geno vinieron a despedirse y a ofrecernos su casa en Murcia. Se agradece la atención.
Dos compañeros que se marchan, por los hijos, después de muchos años juntos. Antes fueron don Juan, don Mariano, don Fernando, doña María. Pronto será don José María Tévar.
Una lista de excelentes compañeros. De momento, un curso en puertas. Los comienzos de los cursos siempre son polémicos. Este se presenta más que otros por varios motivos.
Y don José en la alcaldía. ¿Qué va a hacer para solucionar el problema de San Francisco? ¿Qué va a hacer para contener a tantos padres que esperan solución rápida al problema de sus hijos?
Difícil se presenta el nuevo curso. Y lo peor es que está en puertas. En fin, todo se irá disponiendo para resolverse en su momento. ¡Que sabios designios ordenan nuestra vida!
Francisco Tomás Ortuño.
Comentarios
Publicar un comentario