Diplomacia social.
24 Febrero 2025 San Evecio ¿Será el Santo de mi amigo Evencio de Rillo? Año; 55 por 310 sin pasar todavía.
Murcia, lunes, seguimos sin novedad en casa ni en la familia a D. g.
Empezaré el día con unos
REFRANES: que dedico a mi hijo Ángel, que está en camno y va por Estambul.
- El que no ha peregrinado, no ha vivido.
- El peregrino no busca solo llegar, sino también encontrarse.
- Un peregrino sin buen humor, es como un mundo sin color.
- Peregrino que parte solo, siempre encuentra compañero de camino.
- En el viaje del peregrino cada encuentro es un regalo y cada despedida un aprendizaje.
- Zurrón de peregrino, muchas veces vacío.
- En camino largo, paso corto, pero siempre avanzando con el corazón.
- En largos caminos se conocen los amigos.
- El peregrino encuentra respuestas en las pisadas silenciosas.
- Poetas, pintores y peregrinos en hacer y decir son adivinos.
- Todos los caminos llevan a Murcia, calle Federico Balart, a Santana o a Valencia.
- Una hora duerme el gallo; dos el caballo; tres el Santo; cuatro el que no lo es tanto; cinco el capuchino; seis el peregrino; siete el caminante; 8 el estudiante; 9 el caballero; 10 el pordiosero; 11 el muchacho y 12 el borracho.
- Ayúdate y Dios te ayudará.
- A dar no nos neguemos, pues Dios nos da para que demos.
Francisco Tomás Ortuño
Y ahora te contaré recuerdos fidedignos de otros años que se fueron tiempo ha:
16 septiembre 1984.- Fue domingo, un domingo especial, porque era el que cierra la temporada del verano 1984. Atrás quedan los baños, los paseos y las recogidas de piedras para obras de mamá. Ahora a levantar el vuelo y a empezar de nuevo otro curso.
El verano, en verdad, ha sido poco complicado: niños jugando fuera y dentro de la casa; balón en la terraza, y baños. Lo importante es que nadie se ha puesto malo, salvo el ligero accidente de Miguel con la bicicleta.
Ayer tomaba yo café con Victoria Esteban en nuestra terraza y Pascuala pintaba en el estudio a Juana María. Luego vinieron a ver una película y se marcharon a las 12 y pico de la noche. Quiero decir que las relaciones con los vecinos terminan la temporada con sobresaliente.
La familia Valero puedo decir otro tanto. Siempre es importante estar así con los que viven cerca, aunque a veces, sin saber por qué, las relaciones se rompan. Son complicadas estas relaciones. Lo he dicho otras veces.
Me inclino por guardar distancias incluso con los familiares, para estar bien con ellos. Que nunca se sabe por dónde puede saltar la liebre, y tú ya me entiendes. La amistad es cosa de dos, pero cada uno con su circunstancia compleja y difícil de adivinar.
Yo en un momento determinado te sientes bien, alegre y tal y actúas en consecuencia; pero no sabes cómo está la otra parte. Supongamos que en la relación de dos personas se dan todas las circunstancias favorables para un acercamiento positivo.
Aun así, se deben de tomar toda clase de precauciones y no extralimitarse. Como digo, es difícil conocer el ambiente, el entorno, las circunstancias -familiares, sociales, personales, profesionales- que nos envuelven y nos determinan a obrar de la manera más inesperada
Digamos, en definitiva, que es un triunfo terminar bien con los que más nos hemos relacionado estos días. La vida social se convierte, pues, en diplomacia social, en política social. Y llamo diplomacia social a saber vivir con la gente a la distancia justa -sin sobrepasarse nunca- y a decir aquello que no se pueda interpretar después con reticencia o con doblez.
Difícil ser buen amigo, prudente amigo, de todos, aceptado sin reservas. Es el arte de la política social, no la hipocresía, el disimulo o la mentira; simplemente la bondad, la sinceridad y la prudencia extremas en las palabras que sepa a poco lo que haces o lo que dices. Este es el secreto.
En las visitas, más que pesados hay que ser breves. “No sea breva, sea breve”, habría que decir a muchos.
Hemos oído misa en Santiago. La misa la ha dicho Lozano, Canónigo de la Catedral de Murcia. Recuerdo que estudiábamos juntos en el Colegio de San Francisco. Él hacía tercer Curso cuando yo entré con primero. El Director, don Máximo, nos nombró a él y a mí para representar a los alumnos en los Claustros de Profesores. Eran los años cuarenta y tantos.
Don Máximo fue, entonces, ¿un pionero o representantes de alumnos en los Claustros?
Hoy don José Lozano, Pepe Lozano para los amigos, me recordaba aquellos tiempos que se fueron, ay, para siempre. Adelantado de los centros actuales en los que tanto cuenta la opinión de los alumnos. ¿Quién nos iba a decir, don Máximo, que luego todos los Colegios tendrían como San Francisco entonces, sus alumnos en los Claustros de Profesores?
Francisco Tomás Ortuño.
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