¿Es suyo este coche?

25 Febrero 2025  San Toribio

   Murcia, martes, sin novedad. Te cuento de antaño:

   17 de septiembre 1984.- En Murcia y lunes, primer día de clase con niños en los Colegios. Para mí, más que día de niños ha sido día de madres: diez, cien, mil madres queriendo colocar a sus hijos. Explicaciones van, explicaciones vienen. “¿Qué Curso?”, “¿De dónde viene?”,  “Dígame su nombre.”. “Vuelva usted mañana”...

   Una gitana me lleva de cabeza, y el caso es que se trata de su nieto. “  -¿Ha visto usted al Director de otro Colegio?”.  -“Un día lo mato, porque eso de que los gitanos no puedan ir allí, viviendo en la misma puerta…”. La gitana es brava y mal hablada.

   Un día la tuvo con don Jesús porque no dejó a su nieta que entrara tarde. Se saltó al conserje: “¡Señora, Señora! ¿a dónde va usted?”. “¿Qué señora ni qué cuernos? Voy a hablar con el maestro de mi nieta”. Y vaya si fue, y puso el grito en el cielo. Don Jesús, luego, decía que se llevaran de su clase a la gitana.

   Y es que el problema de los payos y los gitanos está latente: personas todas, pero distintas. Un día vino a verme un amigo con su coche, que dejó en la puerta del colegio. Cuando se iba vio que estaba entre otros dos y que no podía salir. En esto que se arma una trifulca de gitanos que no quiera saber.

   Yo no había visto nada igual: insultos, voces, tortas… sobre todo tortas del gitano a la gitana, patadas en el trasero. La gente que pasaba no sabía qué hacer. Mi amigo esperaba poder sacar su coche. Barullo, gente que se para a mirar, más gitanos que se acercan.

   “¿Es suyo este coche?”, preguntaba temeroso mi amigo. “¿Qué dice usted?”. le contesta amenazante un gigantón de patillas largas y bigote grande. Nada, nada, no decía nada. Nos fuimos del tropel a tomar una cerveza. A la vuelta estaba el terreno despejado. Ni había coches que impidiera sacar el de mi amigo, ni había gitanos, ni había nadie.    

 

   UN LIBRO CON MI AMIGO:

   Mi amigo Joaquín ha escrito este verano 300 folios para nuestro libro. Ha cumplido bien. Ahí está la “Orientación escolar y el Departamento de Orientación”. Con los que yo aporto, quedará una obra interesante.

   ¿Será posible que llegue a editarse un día? ¿Y por qué no? ¿Qué editorial la compraría y por cuánto? Una experiencia nueva que tiene visos de realizarse. El libro informa a los padres de cuestiones relacionadas con el Colegio de sus hijos

   Algo así como el médico en casa trasladado a otro terreno. Las asociaciones de padres pueden responder bien a nuestra oferta, y esto ya puede ser un aliciente para cualquier editorial.

                                                                                                                Francisco Tomás Ortuño.  


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