Borrachera de alegría.

6 marzo 2025  San Marciano  Año: 65 – 300    Sol:  7´41 a 19´10,

    Murcia, jueves, sin cambios en el alcázar. Con restos de ceniza en las cabezas (miento, que llovía y fueron solo Francis y Sofía).

   Te cuento cosas de mi Diario fidedigno del pasado “siécle  XX”) :   

   29 septiembre 1984.- Sábado lluvioso en el chalé, día para gozar de soledad con la familia. Pascual Jesús se quedó en Murcia solo por el fútbol. ¿Qué va a ser de Pascual? ¿Será futbolista? ¿Quedará su gran afición en agua de borrajas?

   El final será tal vez olvidarse de los campos como hice yo cuando tenía sus años. Es un recuerdo que conservo fresco. Volvía una tarde solo de jugar un partido, con gente de domingo por la calle, por el jardín del Rollo. Me sentí apartado de los demás.

  Decidí en aquel instante colgar las botas. Y así fue. Ya no jugué más partidos ni seguí con entrenamientos como antes. Comprendí que el fútbol no iba a ser el modus vivendi en el futuro. A Pascual le pudiera ocurrir lo mismo.

  Son las nueve. El sol sale. Les oigo correr por la terraza. Miguel goza haciendo rabiar a Lina y Lina huye de Miguel gritando, pero quiere que vaya tras ella. Potrillos sueltos. Parecen. Ángel ha escuchado su lección de inglés.

   “¡Papá!, ¿has almorzado?. acaba de preguntar mamá. Francisco Amós y  mamá terminan la obra de la barbacoa, y yo, feliz, escribo estas notas.

                                                                                                      Francisco Tomás Ortuño.

 

   30 septiembre 1984.- Domingo, día espléndido amanece. La noticia en la radio es el cambio de hora. ¡Atrasen sus relojes! Inauguramos la barbacoa con un fuego pequeñajo y timidillo. No ha tenido como se merecía tracas y banderas verbeneras, pero su futuro es prometedor.

   JESÚS INQUE:

   Ha venido Jesús Monreal. ¿Jesús o Salvador? Que este hombre me vuelve tarumba: para unos Jesús, para otros Salvador. Para firmar Salvador, para su mujer Jesús. Pero, hombre, o una cosa o la otra, decídete, ¿Está Salvador? ¿quien Jesús? Sí.

   Vino como decía Salvador Monreal. Me ha traido un cheque de 50.000 pesetas, con las que lleva entregadas 250.000 pesetas por el huerto de manzanos. Con otras 50.000 liquidamos la cuenta según contrato que hicimos y pasamos la escritura a su nombre.

   ¿ALBAÑILES AÚN:

   Los albañiles hacen ruidos en la casa, vivienda o chalé, de los vecinos. ¿En qué quedamos? Ya tenemos otra con los nombres. Por fin, tras varias semanas de pacientísima espera, han aterrizado los obreros -¿uno o dos?-. no sé que remiendos se llevan entre manos.

  La subida a las cocheras es un proyecto qué aguarda turno. El día que vea arreglado este “petit chemin” o “little road”, dormiré tranquilo.

   VENDIMIA:

   José Maria habrá ido a vendimiar. Ayer hablaban de vendimia el padre y él. Secreto de Estado, top secret. ¿Querrían ir solos con el tractorista? Con la fiesta que podía hacerse todos los niños cortando uvas.

   Entre dimes y diretes, por fas o por nefas, la vendimia quedó anoche más que en la sombra en la oscuridad. ¿Habrán ido los primos de Cartagena? ¿Se juega a las adivinanzas? ¿A que me planto en la viña y me entero de todo?

   FERIA A MEDIA NOCHE:

   Francisco Amós quería bajar al pueblo a las doce de la noche. ¡Pero hombre, Francisco Amós, te has pasado!  Para una vez que se te ocurre salir, quieres irte a las doce de la noche, a la medianoche, como dice el cuento de la Cenicienta.

   Y sin luna, porque me fijé sobre las diez que se perdía el gajillo creciente que estuvo un rato luciendo. Y de golpe , ¡zas!, me quiero ir al pueblo. “¿Hemos oído bien?”.  

  -Sí, he quedado con mis amigos en ir a una fiesta.

   -Hombre, Francisco Amós, ¿cómo se os ocurre ir de fiesta tan fuera de hora, más normalitas? Con lo que deseaba yo que fueras a una fiesta con tus amigos, a los que vas a recordar siempre: Poveda, Vargas, Fernando. Con lo que quería yo que gozaras con amigos y amigas de una fiesta grande con música y cocacolas. 

   Yo quisiera Francis,  que te emborracharas de alegría con tus amigas y amigos, que conocieras lo que la vida ofrece a tu edad, que es mucho, y luego en tu Club Almenara, estupendo Club,  eligieras.

   Porque en la vida se pueden hacer muchas cosas, y todo tiene su encanto,  Francisco Amós. Entras en la edad del romanticismo, del amor. Una velada con amigos y amigas te espera. Lo pasarás bien y soñarás luego con princesas y jardines.

   Elige bien esta cita: esa fiesta de medianoche. Porque esa amiga que te espera puede  encender para siempre tu corazón.

                                                                                                        Francisco Tomás Ortuño.

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