La cuerda se le acabó a los 86.
22 Marzo 2025 San Pablo de Narbona
Murcia, sábado, sin novedad en casa a las siete y media de la mañana. Te cuento cosas del ayer:
24 octubre 1984.- Miércoles nuboso, a punto de nacer las ocho campanadas, a punto de saltar al reino de los vivos. ¡Ay, campanadas fugaces como meteoros, que llegan y se esfuman con solo contarlas! Ya suenan en la torre de la Iglesia y ya se han ido para siempre.
Pepe Barceló anda preocupado unos días con su jubilación. “Dicen que ya no nos jubilan a los sesenta y cinco años. En este periódico se afirma de manera rotunda que no nos jubilamos”. Y es verdad: la Ley de funcionarios retorna a como estaba: “ Hasta el año 1987, los maestros no podrán jubilarse a los 65 años “.
-¿Y hasta entonces qué?
-Pues a esperar otros dos años
Pepe Barceló esperaba jubilarse, lo mismo que Serafina, y ahora, cuando solo faltan unos días para el feliz evento -jubilarse de júbilo -la noticia del Gobierno los deja fríos. Salvador Ortiz tuvo más suerte y Jacobo González y Vicente y Encarna y tantos otros compañeros suyos.
Don José Barceló se ha quedado en puertas. El problema de los mayores habrá que tomarse en serio. La vida se alarga cada vez más y los nacimientos disminuyen. Vamos a una sociedad de ancianos que atender. se dice que cada dos jóvenes deberán de trabajar pronto para atender a un mayor.
Lo cual es preocupante para el gobierno. ¿Qué hacemos con los viejos? En alguna parte, según he oído decir, se ha propuesto seriamente en el Parlamento, acabar con ellos. Hay que legalizar la eutanasia. Que sin eufemismos significa que hay que acabar con la plaga de los ancianos.
Hay familiares que no cuidan de sus mayores, que desean su muerte para sentirse libres de cuidados, para estos quizás la bárbara a medida les parecerá acertada. Yo pienso por el contrario que habrá soluciones más piadosas, como crear Centros donde atenderlos dignamente el Gobierno.
Francisco Tomás Ortuño
25 octubre 1984.- Jueves de luto en la familia. Vengo de Alicante. El tío Paco ha muerto. La cuerda se le acabó a los 86 años, según ha dicho su hijo. Santiago. El tío Paco fue un roble en sus tiempos juveniles y trabajó duro, pero últimamente no dejaba parar a sus hijos.
Sobre todo con sus achaques y sus manías, lo internaron en una residencia donde ha muerto. La cabeza se le iba. No hace mucho le propinó a su hijo un garrotazo por la espalda. A su hija también en otra ocasión la agarró por el pelo pensaba que venían por él a llevárselo preso.
Las cabezas se van por lesiones que se originaron en tiempos pasados. El tío sufrió en la guerra sustos de muerte. Dicen que vio morir a compañeros suyos a su lado que les disparaban con una ametralladora y él se hizo el muerto.
Pasaron las tropas pisando sus cuerpos y rematando algunos que se movían. Los sustos así deben dejar huella. Quién sabe si los miedos de los últimos años tienen su origen en aquellas trincheras. ¡Pobre tío Paco¡ El abuelo Amós lo va a sentir, cómo quería a su hermano.
A mí me puso el nombre por él, me lo dijo siempre. Santiago, su hijo, fue a Alicante a trabajar en lo que fuera. Dejó el campo, que prometía poco. Llevó años un tranvía. Luego se colocó de Conserje en un Colegio, y de conserje vive.
Dicen de quererlo los maestros, ya que han ido todos al entierro de su padre con el director al frente. Santiago se sentía orgulloso de presentarme a los Profesores de su Colegio. “Este es mi primo hermano, decía. Es el Director en un Colegio de Murcia”. Paca, su mujer, le ha seguido siempre, en tiempos de bonanza y de escasez. Tienen dos hijos ya mayores.
La prima Anica tiene que haberlo pasado mal. Su rostro refleja el sufrimiento. Ha sido su vida un rosario de tropiezos fuertes. “Mira por ti”, le he dicho en el cementerio. Murió joven Salvador, su marido; murió su madre hace dos años; su hija es paralítica.
He comido con mi cuñada Carmen y con sus hijos. No digo con Santiago porque él llegó cuando habíamos terminado. Santiago siempre anduvo a la greña con su horario laboral. Antes trabajaba de noche y en domingos, Ahora vuelve a las tres o las cuatro a casa. La familia lo espera a tomar café.
Con José María han ido a Alicante en su coche el tío Roque, la tía Vicenta y dos Emilias. A la vuelta fueron por Santa Pola a comer y es que José María sueña con su casa de la playa. Cuánto le gustará.
Lo dicho: José María, lo último desprenderte de ella. Sería como quedarse un poco desnudo. Mientras conserves esta casa Santapolera te sentirás importante. Ayer me dijo por teléfono: “Han llevado al tío al tanatorio Siempreviva.
Tanatorio procede de thanatos, muerte en la lengua de Platón. Los tanatorios resuelven el problema en los pisos, en las afueras de las ciudades las familias con su muerto reciben a deudos y amigos. El tanatorio es un eufemismo social para quedar bien todos sin oler a podrido.
Francisco Tomás Ortuño
PAPAS ESPAÑOLES: ¿Lo sabías?
La Iglesia Católica ha reconocido a casi 270 Papás a lo largo de la dilatada historia de 2.000 años: Tres de ellos eran españoles.
Dámaso, número 37, fue el primero y tuvo un Pontificado largo para la época, con algo más de 18 años, desde el año 366 hasta el 384. Aunque la curia romana lo considera italiano, nació en Galicia. Es el patrón de los arqueólogos y su onomástica se celebra el 11 de diciembre.
Calixto III, número 209, fue el sucesor de Pedro, a mediados del siglo XV (1455-1458). Nació en la localidad valenciana de Játiva y se llamaba Alfonso de Borja. Su elección no fue bien recibida en Italia, pues hasta entonces todos los pontífices eran italianos.
En 1456 estableció una comisión que anuló el juicio que en 1431 condenó a Juana de Arco, y la declaró inocente de los cargos de brujería por los que había sido quemada en la hoguera.
Y el tercero, Alejandro Sexto, número 214, fue Papa entre los años 1492 y 1503. Fue ordenado cardenal por Calixto III. Su nombre era Rodrigo de Borja y era también de Játiva sobrino del Papa Calixto III y abuelo de San Francisco de Borja. Puso en marcha la evangelización católica en América.
Francisco Tomás Ortuño
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