Vengo a recoger a la novia.
4 Marzo 2025 San Casimiro (Todos miran y yo Casimiro) Año: 63 días pasados y 302 sin llegar; Sol: sale a las 7´44 y se va a las 18´10; Luna: de 9´55 a 1 del 5.
Murcia, martes, sin cambios. Te cuento lo que pasaba aquel día:
26 febrero 1984.- Miércoles, 7 de la mañana. Una mañana que promete.
- ¿Que promete qué?
- Es un decir.
Las campanas tocan a misa. Lina se asoma a ver qué hago. Los demás duermen. Acabo de escuchar la lección “twenty” de inglés. Ángel la escuchará después. Francisco Amós se nos quiere unir tímidamente. De vez en cuando escucha una cinta.
Pero como Ángel ninguno. Cuando lleve lecciones para el Instituto y lecciones para el Conservatorio, tendrá que sacar horas de la manga como los prestidigitadores, pero sé que las sacará.
Ayer estuvimos a hacer su Matrícula en el Instituto Licenciado Cascales. Muchos papeles, demasiados papeles: que si pago en el Banco Vizcaya, que si título de Graduado Escolar, certificado médico, certificado de que su padre es funcionario, fotocopia del libro de familia, fotocopia del DNI, libro de familia numerosa, etc. etc.
La frase me baila en la cabeza. La leí en el periódico, en una entrevista a Monseñor don Enrique Tarancón. Decía este que ha aprendido una cosa de la gente. Que es buena pero que no se puede fiar de nadie.
Y es cierto. Yo lo he dicho también. Somos todos buenos en el fondo, pero no somos de fiar en algún momento. La circunstancia particular nos hace obrar de forma que ni nosotros después pasamos a creerlo. En nuestras relaciones con los demás debemos tenerlo en cuenta y cuidar mucho sobrepasarnos.
No debemos confiar en nadie. Su problema del momento le hará obrar de manera imprevista. Con la gente, pero separados. “Buenos días, ¿cómo te va?”, y se acabó. Hay que hacer el bien, llevar consuelo a quien se pueda, pero alejarte por norma.
27 septiembre 1984.- Había prometido escribir cada día una carta al abuelo. Ayer le escribí unas letras. Hoy le he llamado por teléfono. Creo que los padres necesitan saber que nos acordamos de ellos.
Solo unas letras, una llamada, necesitan poco. Pero ese recuerdo les hace falta. Unas palabras cariñosas, una caricia. Necesitan saberse recordados. A cierta edad es su segundo cordón umbilical: quieren estar unidos. Les da seguridad.
El padre con sus 83 años largos, necesita poco, pero ese poco lo exige su persona, una palabra, una caricia, un recuerdo constante. El viejo no soporta la soledad, como el niño. El miedo se apodera de ellos. Seamos comprensivos con los padres mayores.
27 septiembre 1984.- Pascuala va a bordar de 6 a 8 de la tarde. Se lleva a Lina. A las 8 fui por ellas dando un paseo, Desde la calle las veía afanadas con su máquina. La gente pasaba sin prisa por mi lado. Era una tarde primaveral.
¿Qué sentimientos fueron los míos esperando como el que espera a su novia? ¡Qué ilusión tener por un instante 30 años menos! ¿Pero es posible que tenga ya 50 abriles?, me decía. No, son 51. ¡Qué barbaridad!
Mi espíritu ayer volvió a ser joven cuando esperaba a “mi novia”. Nos encontramos a Joaquín y se lo dije: “Vengo a recoger a la novia “. Joaquín, por su parte, se quita años. En su ficha del colegio puso que nació en el 36. Hoy me ha confesado que nació en el 30.
¡Cómo nos pesan y nos duelen los años! Pobre Joaquín y pobre de todos. Para mí las 17:15 h de la tarde y a las 11 a descansar.
PAQUIRRI:
Paquirri, el torero, ha muerto en una plaza. No sé por qué me gustaba a mí Paquirri -como torero, claro-. Ponía las banderillas como nadie, y va y lo mata un toro. Poca gracia tiene la noticia que nos ofrece la televisión. Pero la lidia es una pelea a muerte. El toro está en su derecho a matar. ¿O no?
Paquirri ha muerto pero antes él mató a cientos de toros también. Lucha a muerte es la Lidia. Concepción Arenal lo dijo: “Corrida: Muchos animales alrededor de una bestia”. Para mí que los toros, o mejor las corridas de toros, deben acabar.
Ya está bien sangre y muerte en los ruedos como fiesta. Hoy Paquirri, ayer Manolete. ¡Fuera las corridas de toros!
Francisco Tomás Ortuño.
Comentarios
Publicar un comentario