Cruce de cables.
16 Abril 2025: Miércoles Santo
Murcia, miércoles, sin novedad en casa, que fuera lloran muertes y guerras por doquier. Ha muerto Mario Vargas Llosa, conocido peruano de 89 años por sus novelas, por ser Premio Nobel y estar casado y divorciado con la Préisler. Descanse en paz si puede.
Te cuento de mis recuerdos familiares, aunque ya lejanos en el tiempo:
14 de julio 1985.- Domingo espléndido. La vida en el chalé se normaliza. Cada cosa y cada cual vive en su papel correspondiente. Miguel grita como otro Rodrigo de Triana: “¡Camión del agua a la vista!”. Será la fiesta de la mañana, sin duda.
Cuesta que nos suban el agua a la piscina, y no me refiero a su valor en pesetas sino a que los transportistas se lo piensan mucho para subir la pendiente con la Cuba o Tanque a rebosar. Cada año nos toca estar unos 15 días esperando el camión con el ansiado líquido.
El grito de Miguel ha sido una falsa alarma. El tanque se quedó abajo en la casa de un vecino. Ayer vinieron Pepa, Amós, Ana, Lina y Susana. Pasaron aquí media tarde y merendamos juntos. Hablaron de su tienda o supermercado, que se va convirtiendo en su vida y su muerte, como dice la canción.
Y es que las tiendas, como las muelas, o van bien si no se las advierte, o duelen a rabiar si van mal. La enfermedad es una constante en nuestros actos. Pienso como siempre, que nuestra conducta obedece a nuestra salud. Las personas son buenas o malas según sea su salud.
Yo no tengo duda de que en el fondo somos distintos a como parecemos en nuestras relaciones con los demás. La gente nos encasilla en un tipo determinado por unos actos. Y quizás sea esa clasificación totalmente falsa, por obedecer a unas acciones debidas a un accidente de nuestra vida.
Cuántas veces no obramos como somos en realidad. Es que ni nosotros mismos nos conocemos. Yo, hijo de un dolor pasajero, actúo de manera inhabitual. Yo, fruto de una buena noticia, actuó de manera distinta.
Como los climas somos en realidad: una media de muchas circunstancias diferentes. Un viento nos hace cambiar de humor, una palabra, un pensamiento, una noche de insomnio. Somos variables, veletas, mudables, pero no por capricho sino por necesidad.
Yo actúo en contra de mi voluntad muchas veces y tengo que reconocerlo. Y deben saberlo los que me viven cerca como mis hijos o mi mujer. El fraile en la Misa insiste machaconamente en que hay que ser buenos, pero no piensa que si él es bueno es porque nació para serlo y que si el mal nos asalta es a pesar nuestro.
Si obramos el mal es porque la mente ha sufrido un cambio. Como el hombre que se transforma en lobo con la luna llena. La luna es una circunstancia y el lobo es el fruto maligno de la misma. Cruce de cables, oigo decir ahora, cuando la mente no funciona como es debido.
Pues sí, un cruce de cables, que simboliza ese estado pasajero en que uno deja de ser el que es para transformarse en otro.
Francisco Tomás Ortuño.
¿ LO SABÍAS?:
Según la FAO, en las profundidades del océano Atlántico un grupo de objetos luminosos se desliza por las aguas oscurísimas. Un examen minucioso revela que en realidad se trata de un cardumen especial de peces linterna. Este nombre se debe a su increíble capacidad de producir luz.
Los peces linterna tienen órganos diminutos denominados fotóforos, dentro de los cuales se produce una reacción química por la que emiten luz bioluminiscente. Estos peces viven en uno de los ecosistemas más grandes del planeta. La zona mesopelágica del océano, entre los 200 y los 1000 m. de profundidad.
Los peces linterna suelen agruparse formando capas densas. De hecho, estas capas contienen tantos peces juntos de forma tan compacta que pueden reflejar los haces del sonar. Razón por la que durante muchos años los oceanógrafos pensaron que las capas de peces eran en realidad el fondo del océano. Lo que demuestra la importancia de conocer la vida marina que habitan en las profundidades del océano.
Francisco Tomás Ortuño
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