¿Qué duende lleva en los huesos?
11 Abril 2025
Murcia. viernes, sin novedad. Te contaré cosas del pasado:
5 julio 1985.- Día espléndido. Mamá prepara el bocadillo para el obrero. Pascual Jesús, como los hombres, se engancha a trabajar pronto, y madruga para no llegar tarde. Diría que goza yendo a la fábrica. Debe ser el ambiente de los 16 años.
Ayer fue el día de las jardineras. Mamá, como otros años, inasequible al desaliento, pasó el día obrando en la parcela de los pinos, de arriba abajo, poniendo piedras y echando cemento que Ángel amasaba a regañadientes. Los cipreses quedan de esta forma preparados para crecer mejor, como embutidos en macetas grandes fabricadas al efecto.
Francisco, portero de Cánovas 90, vino a vernos anteayer. Le acompañaba el hijo de Rufino Cardenal. Sí, aquel Rufino que de pequeño me hizo rabiar con un pimiento picante. Este hijo suyo, con barba poblada, joven aún, quiere que le alquilemos el piso por unos meses.
No hay inconveniente. También, anteayer, me dijo Francisco que la vecina Fuensanta nos quiere comprar el piso. Dos ofertas en el mismo día: una de venta y otra de alquiler. Para que luego digan. Quién sabe si llegaremos a un acuerdo.
A Miguel le van las matemáticas: las ecuaciones las maneja con una agilidad pasmosa. Veremos lo que lleva dentro. La semilla crecerá, dará la cara y dirá al fin si es de pepino o de melón. Por lo pronto sabe que raíz cuadrada de 8 = 2 por raíz cuadrada de 4.
A Ángel lo que le gusta es el inglés. No deja ya su Assimil por nada del mundo. Si va al pueblo es capaz de volver solo por escuchar su lección. Anoche a las 12, cuando todos se acostaban, me dijo que iba a escribir los ejercicios. Se los dicté en español y en un periquete, sin titubeos, los escribió en inglés. Cuando algo se hace con gusto los frutos se multiplican.
Un coche paró en la puerta de la cochera. Cuando un coche llega hasta la cochera es que nos buscan para algo. Quiero decir que la cuesta no está al alcance del primero que pasa por el camino que va a Santa Ana. Desviarse y subir los carriles que hicimos de cemento la señal evidente de que alguien nos busca con interés.
No es la casualidad o el paseo al azar o ir de paso. O se viene aquí o no se sube. Por eso cuando vemos que sube un coche nos ponemos en guardia: ¿Quién será? Ayer subió a media mañana un coche del Ayuntamiento. Salí a recibirlo.
Se presentó como Celador de obras y quería conocer a los dueños de estas casas del Roalico. Antes o después nos pedirán cuentas de estas obras. Es que no descansan. Creo que no duermen ya muchos años pensando en estos chalets.
Lina llama a su madre desde su habitación: “Mama -llana- ¿qué ropa me pongo? A Lina le gusta llevar su horario y cumplir los deberes: gimnasia, inglés, costura, tele… El fisio le recomendó unos ejercicios para las manos. Mari Carmen -médica- le dijo que se bañara. ¿Qué duende lleva en los huesos mi Lina?
Lo que más le gusta a Lina es coser y ver que se llena la piscina. Creo que tiene un buen verano por delante. Cuando vengan sus amigas Mari Ángeles y María trajines su hermana, empezarán a ensayar funciones. Por lo pronto, ayer llegaron los vecinos de abajo, la familia de José Antonio. Rosa, la hija, nos visitará luego.
6 julio 1985.- Sin duda que mi amigo Victorio Esteban añora los tiempos de su juventud. Y en su caso por varias razones. Como él, otros muchos que yo sepa: Mariano, Nebrera, Menárguez, y una legión más.
La juventud se añora siempre, cierto. Pero es que además cuando se tuvo otra tan atractiva como fue la de mandar en campamentos y desfilar con boinas rojas y camisa azul, se añora más aún si cabe. Ayer Víctorio Esteban me hablaba con calor de aquellos años.
F.T.Ortuño.
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