Vivir del cuento.

27 Mayo 2.025 San Agustín  Del año: 147  días pasados y  218 por pasar.

   Murcia, martes y sin novedad por estos lares, gracias mil a Dios y a su corte celestial. Te cuento de años cercanos, de este siglo:

 

   12 enero 2.009.- En Murcia, las nueve de la mañana, lunes, con un frío que se hielan los huesos. “Aquellos polvos trajeron estos lodos”, dice el refrán. La nieve de la otra semana ha dejado estos fríos infames.

  “Infame”: muy malo y vil en su especie, -segunda acepción del diccionario de la Real Academia-. Se habla hasta de -10° por Burgos, por León, por Teruel y por Madrid, dónde dormirán los que no tienen dónde dormir.

   Los parques se cubren de hielo, y los cajeros se cierran con llave. En casas desocupadas vigilan los policías para que no entren los mendigos, como si fueran perros callejeros.

   ¿Es un delito ser pobre? ¿Se quebranta la ley con dormir donde no duerme nadie? Cuánto nos falta para ser personas como Dios manda. Si en Murcia hace frío, si en Castilla hace más frío, si en Europa todo es frío y nieve, ¿no sentimos miedo los humanos de que la Tierra se convierta en una gota congelada, inhabitable?

   Supongamos que una mañana por África, por Australia, por Indonesia, no se puede salir a la calle, ¿qué hacer?  ¿Haría falta llegar a semejante situación para ver cómo sienten los pobres que buscan dónde meterse a pasar la noche?

   -Te estás pasando.

   -Ni siquiera entonces veríamos que somos hermanos.  

  - No seas tan pesimista, que Dios no lo va a permitir.

  - Ni suposiciones ni gaitas. La tierra es así millones de años y si nieva es para bien, y si hace frío es para bien, y todo cuanto ocurre es para bien, -omniam in bonum- que decían los romanos.

   Ysi unos no tienen casa donde estar es porque quieren otra forma de vivir.

   -¿Tú crees que prefieren vivir así?

   -A unos que vivían en cuevas en mi pueblo les hicieron viviendas dignas y no quisieron cambiarse, preferían seguir donde estaban.

    Y se cuenta de otras personas que pedían para comer y tenían millones guardados en ollas escondidas. Y otros que duermen tapados con cartones en un jardín público y no quieren irse. Y…

  - No sigas que no me convences.

   -¿No dijo Sancho Panza a su amo que prefería comer zanahorias solo qué buenas carnes en compañía de Reyes?        

   -Que no, que no, que lo bueno es bueno para todos y lo malo es malo.

   -Si hace frío se inventa la calefacción. Y si no pueden dormir en la calle, hay casas de acogida donde estar. Hoy nadie se muere por no tener donde dormir. Si hay una necesidad, el hombre encuentra el remedio.

   Si no lo toma es porque no quiere. Supón que tienes hambre y cerca el alimento. Cuando lo necesites lo cogerás. Y quien dice hambre dice sed. El instinto de conservación es grande.

   Lo mismo pasa con el frío. Cuando quieres encuentras un refugio. Si hasta los animales lo hacen. ¿Tú crees que los perros duermen al raso cuando hace frío? Ellos se buscan un refugio por instinto.

   Y quien dice un perro dice otro animal de la especie que sea.

  - Vale, vale, como Soflama, Engendro o Sermón, ya creo que por hoy ha cumplido mi escrito.

                                                                                Francisco Tomás Ortuño

 

   13 enero 2.009.- Martes, en Murcia, las 9:30 h. Los políticos están alborotados, inquietos. El resto, más tranquilo. Los periódicos no deben de alarmar. La radio a todas horas dice lo mismo.

   Las noticias de televisión igual. Debe de ser una consigna hacer ruido, pronosticar catástrofes y atemorizar a los pacíficos ciudadanos “¡Que estamos aquí!”, quieren decir.    Y el resto, ocupado en sus tareas respectivas, se van haciendo a sus gritos.

   Es como que temieran perder la atención de los mortales, que dejaran de pensar en ellos. Al fin y al cabo, viven del trabajo de los demás. Piensan sin duda que si no les hacemos caso es que podemos prescindir de ellos.

   -¡No podéis estar sin nosotros! Y ellos mismos se lo creen. Así los políticos con sus riñas, discursos y enfrentamientos, los que ocupan puestos innecesarios en ayuntamientos, en sindicatos y patronales. Se colaron sin hacer ruido, consiguieron figurar en la lista de los que cobran y a vivir del cuento.

   -Pero son muchos, ¿no?

   Nuestros gobernantes, a quienes pagamos para que nos administren para hacernos más cómoda la existencia, no son tantos; pero, como digo, se preocupan de hacer ruido a nuestro lado para que veamos que están ahí.

   -Entre esta clase estará la policía.

  - ¿No ves qué alboroto arman cuando se manifiestan? “¡Haced ruido que os vean, que sepan que procuramos el orden y la seguridad!" Y allá que van con escudos, porras y cascos a pelearse.

  - Irán donde los llaman para atajar una injusticia, perseguir a unos ladrones o restablecer el orden perdido.

  - Nada de eso, que ellos saben que sin ellos las situaciones se resuelven mejor, pero tienen que hacerse ver: policías, guardias civiles, guardias urbanos, guardias de tráfico, y otros cuerpos similares.

  -¿Y tú crees que no son necesarios?

  - En muchos casos no. Tu dime qué pintan los que viven en las carreteras vigilando el tráfico. “¿Dónde estaba el lunes a las diez de la mañana?” ”En La Nacional 4 “. Y nadie sabe si estaba en su casa con la familia.

   -Pero la política, en general, es bueno que exista.

   -Si tú lo dices…

 

   Empecé diciendo que los políticos hacen ruido por todos los medios: radio, prensa, televisión, y que el resto vive en paz con su su trabajo. Sales a la calle un día cualquiera y observas que luce el sol, que la gente se saluda, que los comercios están abiertos, que los pájaros vuelan, que todo es hermoso y bueno.

-¿Cuál crees tú sería la solución?

  - Aceptar las cosas como están, vivir al margen de los ruidos de los políticos y procurar que no te pille el toro.

  - ¿Es que hay toros en la plaza? ¿quién habló de toros? ¿dónde se encuentran?

   -Conduce con prudencia si vas en tu coche, que hay fallos humanos y golpes de los que conducen mal.

  - Y suelos resbaladizos en días de nieve.

  - En otro orden de cosas, la vida tiene sus peligros, como el robo o el maltrato. Mucha prudencia y ojo avizor, que la vida es difícil y encima con la crisis…

   -¿Cómo se generó la crisis?

  - Con el gasto exagerado de esos pocos que nos gobierna, que son insaciables. Lo que les des es poco. Son enfermos de avaricia.

  - ¿Pero lo pagamos nosotros?

  - Es así y así hay que aceptarlo; viene ya de lejos y por lo visto no tiene fácil solución. Si ya Platón…

                                                                         Francisco Tomás Ortuño.

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