El mejor momento es ahora.

4 Junio 2025  San Quirino

   Murcia, miércoles, las ocho y media y sin novedad en casa, gracias a Dios. Ángel busca en su ordenador hoteles por Alemania a donde ir, La nueva Empresa lo obliga a estos cambios temporales. Impensable a mis años esa vida de aviones a París, Berlín, Hamburgo…

   29 enero 2009, jueves, en Murcia, el mal tiempo ha remitido, la gente viene y va; mañana para muchos será puente, y así todo.

   Ayer no vino Miguel. Comió en Casillas por vez primera en su nueva casa. Que le sirva de recuerdo este escrito: “Cuando nos vinimos a vivir, dirán luego a Alba, quizás los papás no lo recuerden, pero con mi diario saldrán de dudas.

   Los relojes, como caballos de carreras, corren por el hipódromo circular. En este momento, el reloj de la torre da once campanadas, que me llegan como espectador de la carrera. Miro enfrente y veo que el reloj que cuelga lleva el mismo paso.

   Es curioso, ¿no ves semejanza de los relojes con caballos de carreras? Algunos se adelantan unos segundos; otros se quedan atrás, y nosotros nos adaptamos a ellos.

   A veces, cuando no nos damos cuenta, cuando no reparamos en ellos, los muy tunos se divierten corriendo más de lo debido. “Ahora que no miran, corramos “. Y luego decimos nosotros: “Cómo ha corrido el tiempo tanto”.

   Y los relojes se miran con cara de no haber roto un plato y se ríen. “Yo no he sido” parece decir, y siguen hasta la próxima travesura.

 

   Mamá entra en la habitación. Quiere planchar, pero ve la mesa ocupada. Dejaré mis reflexiones relojeras para otra ocasión. Mamá no habla de Luna desde que salió para no volver, pero lleva una sombra que la delata.  Quería tanto a su perra como Luna a ella.

   Se miraban arrobadas tan cerca sus ojos, que traspasaban su amor el terreno de lo humano.  “¡Cómo quisiera yo, me decía observándolas, que me tuviera a mi ese amor que profesa a la perra”!

   Y luego pensaba: “¿Qué ha hecho la perra para ganarse ese cariño que le tiene mi mujer?”. Tal vez -concluía- que era arisca y hasta a veces le mordía si se excedía en sus caricias”.

   Porque el mundo sentimental, animal o humano, es un misterio.  ¿Tú puedes ordenar a alguien que te quiera? No. ¿Tú puedes saber por qué amas a otra persona? Tampoco.

   Se quiere porque se quiere y punto. Ese amor que se tenían mi mujer y su mascota no nace con estudio, nace porque tiene que nacer. Había quizás afinidad de sentimientos, aunque ninguna supiera por qué.

   En la persona lo mismo. Raramente, eso sí, ves que una pareja se consuma de amor, que el uno no pueda estar sin el otro., ¿Y qué será que esto se vea tarde, cuando algún impedimento les impida seguir unidos?

   Era tan completa la felicidad de vivir juntos que no lo percibían. Tuvo que llegar la separación para saber lo que era estar unidos.

                                                                        Francisco Tomás Ortuño.

 

 EL MEJOR MOMENTO ES AHORA:  A menudo estamos aguardando a que llegue un momento propicio, a que ocurra una situación determinada, a que se den unas condiciones favorables...

   Y entonces nos hacemos la ilusión de que el camino se volverá más llevadero, esperamos aprobar unas Oposiciones para empezar a tener más vida social, esperamos a conseguir un ascenso para viajar al extranjero.

   Entonces nos imaginamos que podríamos ser más felices, pero ¿qué hay debajo de esas ilusiones? Si de lo que se trata es de buscar un escenario más agradable para nuestra vida familiar,

   ¿No podríamos empezar a vivir esos mismos valores ahora mismo, aún teniendo que estudiar varias horas diarias o debiendo limitar los viajes al pueblo de los abuelos?  

   El mejor momento para vivir plenamente es ahora. Solo tenemos una vida, para llevar adelante nuestro camino, y no tendremos una segunda oportunidad para lo que no hayamos hecho.

   Si somos lo suficientemente razonables para cuidar nuestro cuerpo, que es el único que tenemos, ¿por qué no vamos a cuidar nuestro tiempo, que es el único con el que contamos?

 

   SONRIA:

   Van dos amigos en moto y uno dice al otro: “El tubo de escape hace un ruido infernal”.

   -¿Qué has dicho?

   -Que el tubo de escape hace un ruido infernal.

   - No te oigo nada.

   - ¡¡¡Este tubo de escape hace un ruido infernal!!!

 

  ¿Otro? Un senador tenía un amigo de cuya compañía disfrutaba mucho, pues discutía sobre casi todo.

   Al senador le encantaba recibir ese estímulo intelectual.

   El amigo le pidió un préstamo de dinero y el senador se lo dio con gusto. Pero a partir de entonces, el amigo empezó a estar de acuerdo con todo lo que decía el senador.

   Por fin, un día el senador enfadado y aburrido, no aguanto más y estalló: “Mira, o vuelves a discutir conmigo o me devuelves el dinero”.

 

   ¿Otro? Un policía increpa a un joven en la calle;

   -¿Por qué untas con mercromina la pared?

   - El médico me ha dicho que unte con mercromina el sitio exacto donde me he dado el golpe.

                                                                             Francisco Tomás Ortuño

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cine de Medianoche.

El expolio de la bodega.

No quiero irme.