El sillón azul.

8 Junio 2025 San Maximino

   Murcia, domingo, temprano, sin novedad, gracias a Dios. Te cuento de atrás:


   7 febrero 2009, sábado, Jumilla a las 12. El viento es la nota dominante según las noticias. Fuera de esta región, es la nieve. Lina ha llamado desde Navarra y cuenta que allí no se puede salir a la calle.

   Anoche, mamá y yo vimos en la tele la película “Extramuros”. El director, él mismo lo confiesa, copia el argumento de una novela. Era un convento de monjas, cuando la Inquisición mandaba a las monjas a la hoguera.

   Recordé la vida de Santa Teresa de Jesús, que vimos en casa hace poco. Era en el siglo XVI, reinando en España Carlos I y Felipe II, primeros Austrias, sucesores de los católicos Reyes Isabel y Fernando, cuando el sol no se ponía en sus dominios.

 

   Dos monjas se amigan más de la cuenta y piensan en lo peor: hacerse llagas en las manos con un cuchillo para que las tomen por santas. La Superiora las descubre un día juntas en la cama y el secreto de su amistad se difunde fuera del recinto.

   La Inquisición interviene, pero ellas, como “Los amantes de Teruel o como Romeo y Julieta”, se sienten felices compartiendo lo que les venga. “En el cielo o en el infierno estaremos juntas”, se decían, que es en lo que cifraban su mayor dicha.

   Hay otros asuntos secundarios en medio, que arropan el argumento central, como la visita del Conde valedor de la casa, su hija que se hace monja para escándalo de la comunidad, y otras minucias.

   Por estas situaciones se retrata como era la sociedad entonces; la pobreza que existía; su pobre mentalidad, y cómo funcionaban los tribunales.

 

   Como en este punto llamaron a la puerta, quedó la historia que contaba sin acabar en los tribunales.

   Eran Jesús y Antonio, carpinteros, que traían el sillón del abuelo Inocencio, tapizado y restaurado. Es un sillón recuerdo de mamá, de ver a su padre toda su vida sentado en él.

   Ahora ocupará un lugar preeminente en este comedor, junto a la puerta que da a la terraza. Tendremos que bautizarlo como “el sillón azul” por su color, o “sillón del patriarca” por la jerarquía entre los otros muebles, o quién sabe, simplemente como “el sillón”, que, a buen entendedor con pocas palabras basta.

                                                                           

Francisco Tomás Ortuño

 

    Un conferenciante explicaba que con una pequeña parte de las enormes sumas de dinero que se gastan en armamento en el mundo moderno, podrían resolverse todos los problemas materiales de la totalidad de la humanidad.

   Tras la conferencia, la reacción inevitable de los discípulos fue: Pero ¿cómo es posible que los seres humanos sean tan estúpidos? “Porque pensaron en los libros impresos, pero habían olvidado los que no están impresos”.

      Un día, como los discípulos seguían insistiendo, dijo al fin el maestro: “el canto de las aves, el sonido de los insectos, las flores… todo ello pregona la verdad, todo ello está indicando el camino".

   Y añadió: "El gasto militar mundial alcanzaba en 2022 como 2´24 billones de dólares. Los países que más gastaron son Estados Unidos, China y Rusia, alcanzando el 56 por 100 del total mundial.

                                                                  

Francisco Tomás Ortuño.

 

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