Tiempos de crisis.
9 Junio 2.025 Ntra, Sra. del Rocío Del año actual: 160 días pasados y 205 días por pasar; El sol sale a las 6´44 y se esconde a las 21’ 44; la luna: de 20´30 a 05´35 del 10.
Murcia, lunes, Día de la Región, fiesta y sin novedad, gracias a Dios. Te cuento de hace unos quince años por si no te acuerdas:
9 febrero 2.009, lunes, Murcia, las 10, Santa Polonia en el santoral. Es un día que recordará mi nieta Alba como el primero del Colegio que tuvo en su vida. Colegio suena muy ostentoso o rimbombante.
En realidad, fue una guardería, lo dice la palabra, que guarda a los niños hasta que van por ellos los papás, y así quedan libres para ir al trabajo.
Yo tuve también mi guardería, Alba, y me acuerdo cómo era, como tú cuando seas mayor recordarás la tuya.
Hasta me acuerdo dónde estaba y cómo era. Por recordar, hasta la maestra que jugaba con nosotros. Ahora tú no llevarás una silla para sentarte, ni un bote con brasas para calentarte los pies.
Son otros tiempos. Te hablo de los años 1934 y 1935, vísperas de una guerra civil en España. Hay diferencias, pero lo sustancial es lo mismo: un lugar donde tus padres te dejan para que estés con una maestra y con otros niños como tú.
Cuando se tienen tan pocos años de vida, todo lo que pasa lo recuerdas luego con una nitidez asombrosa. Hasta la voz de tu señorita se graba en la memoria. Otros recuerdos de tu vida se borran y esos permanecen.
A tu bisabuela Lina, la madre de tu abuelo que esto te cuenta, todo se le fue borrando, como una cinta adhesiva que se le fuera despegando. Pero las impresiones de su infancia, como las tuyas de ahora, se le quedaron hasta el final.
Es así el cerebro, donde se guardan los recuerdos. Lo primero es tan nuevo que no se mezcla con anteriores impresiones, y quedan ahí para siempre. Bueno, ahora no comprendes estas cosas.
Ahora las comprendemos nosotros o creemos que son así por la experiencia, pero solo Dios sabe por qué son así y no de otra manera.
Hoy es otro día a recordar para tu papá. Desde hoy vive ya en Casillas, en su casa nueva. Antes vivió en Santiago el Mayor; ahora en Casillas, cerca de Monteagudo.
¿Que por qué se mudaron de casa? Te lo diré al oído: “El destino que es así. A cada cual nos va llevando por donde debemos ir, y no quieras saber por qué. Tan simple como dejarte llevar”.
¿No ves en un teatro a los actores: sale uno, entra otro; habla este, luego el de más allá; hay alguien que les va diciendo: sal, entra, habla… Así es el destino de las personas.
Crees que eres tú el que lleva a Alba a la guardería, pero es el destino. Cuando eres mayor y miras hacia atrás, cuando ves tu vida rodando como una piedra de río, te das cuenta de que tenía que ocurrir así. Es el destino que te lleva de la mano desde que naces.
Y es un día para recordar María José. Un día se despegó de sus padres por un joven que conoció y se fueron a vivir juntos a una casa de Santiago el Mayor, que antes se llamaba Quita pellejos.
¿Por qué se fueron a vivir allí? ¿Quién lo pensó primero? ¿Fue la voz de un amigo que se lo aconsejó? ¿Fue la mamá inspirada por el Espíritu Santo? ¿Fueron los dos a una, que pensaron que tenía porvenir aquella zona?
El destino, no le des vueltas, que tenía que ser allí. Y ahora, por las mismas razones, se van a una casa de Casillas por Monteagudo.
Por si quieres saber, Alba, cómo era este día, cuando tus padres te llevaron al cole o guardería por primera vez, te contaré: hay nieve por todas partes, que se lo digan a tu tía Lina, que estuvo en Navarra y no podía andar.
Hace frío, bajando de 0° en media España, y llueve como no se recuerda en mucho tiempo. Pero estas cosas se ven como normales por la estación en que nos encontramos.
En política, no se entienden como siempre ha ocurrido. Los que están en el poder y los que quieren mandar hasta se inventan como niños espionajes para que estemos distraídos de asuntos más serios.
En tiempos de elegir en las urnas a los que van a mandar unos años dicen por todas partes; “No los votéis que se espían”. Y claro, la gente huye. Pero tú no te enteras de estas cosas, Alba.
A mí me ocurría lo mismo cuando era como tú eres ahora. “En el año 1940 ocurría que…” Y yo, que ya vivía, ni me enteraba. Olvídate de la política, Alba. Y de lo que más hay estos días, de la “crisis”, que afecta a más de cuatro millones de familias.
¿Que qué es la crisis? Gente que ha perdido un puesto de trabajo y no cobra un jornal. El panorama, Alba, es sombrío, pero verás que todo con el tiempo se soluciona.
Cuando leas estas notas que te dirijo hoy, ya ni nos acordaremos de que esto ocurrió, como yo no me acuerdo de aquellos años de mi infancia.
Tu abuelo, Francisco Tomás Ortuño.
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