Todo queda en una broma.

 12 Junio 2.025 San Basílides  Año: 163 – 202; Sol: de 6´44 a 21´´45

   Murcia, jueves, sin novedad gracias a Dios. Te cuento de hace años:


   15 de febrero 2.009.- Domingo. Murcia, las 11 y el tiempo lluvioso. Mamá y Lina se han ido a misa. Luego vendrán a comer Pascual, Toñi y sus hijos.

   El día de ayer en Jumilla fue de recogida de ventas en librerías: Papiros y poco más. Escribo, como otras veces, en la habitación de Lina, con ruidos que me llegan de la calle.

 

   He repasado un soneto de mi amigo Pepe Jiménez, en el que deplora la marcha de su mujer, dejándolo solo con sus hijos, cuando estaban tan unidos y eran tan felices.

   En el último terceto se consuela pensando que solo se les ha adelantado para abrirles la puerta. Me gusta la idea, Pepe. Es una hermosa espera, un consuelo, un sueño. Se nos ha adelantado para abrirnos la puerta.

   ¡Qué ilusión para no desesperar! ¡Qué forma más bonita que esperar en el futuro! Si un ser tan querido se adelanta, pensar que lo hace sin soltarse del todo: “No me voy, amados míos, solo me adelantó unos días para prepararos la entrada”.

   Pero hay que agarrarse bien a esa creencia, que no quede en palabrería barata, que estemos tan seguros como de que el sol nos alumbra. Si no fuera así, no podría soportarse la separación.

   Pepe, con tu bello soneto, que le nace del corazón, es tan feliz la traviesa broma de Paquita, que sin avisar se ha ido de tu lado. “Ha sido para abriros la puerta del Cielo”, “Todo queda en una broma”.

    Pepe es feliz con sus hijos sabiendo que pronto se unirán en el cielo con ella. ¿Podría vivir sin esperar encontrarse con ella pronto? No soportaría la separación.

   Y como sustituta en los quehaceres cotidianos, se ha unido a Ana, aun sabiendo los dos que es una unión pasajera. ¿Qué otra cosa puede ser esta proximidad espacial hasta que se vean de nuevo en otra dimensión?

  - “Yo no sé hacer ciertas cosas; yo no puedo con todo, y más si añades enfermedades; por favor”.

   -“Es una obra de caridad, Ana, acompáñame y ayúdame a soportar la soledad que ha dejado mi mujer. Otra cosa no. ¿Que puedes darme que compañía? Tú lo sabes. Tú no puedes tapar esa herida que dejó Paquita, no te llames a engaño. Solo en ese papel te acepto cerca, con mis hijos”.

   Solo hasta que nos llamen a ir a su lado, que ella se fue delante a preguntar por la entrada. Fue solo una broma divertida.

                                                                           

Francisco Tomás Ortuño.

 

   16 febrero 2.009.- Murcia, las diez.

   Hace unos años, había un periódico -el Sol- que daba un libro con él. Yo los fui adquiriendo hasta que desapareció. Creo que son más de 300 libros, que guardo en mi biblioteca debidamente ordenados.

   Las colecciones de libros me han encantado, bien por compra o donación. Así se ve mirando por los anaqueles de la casa: Biblioteca del Sol, Biblioteca Básica, Grandes genios de la literatura universal, Biblioteca fundamental de nuestro tiempo, Biblioteca Básica Salvat, Colección Austral, y otras. Es decir, que tengo asegurado mi tiempo para no aburrirme en los años que me queden de vida.

   He cogido al azar un libro de Asimov para leer, de la Colección nombrada antes “El Sol”. Asimov -Isaac- nació en Rusia el año 20 del pasado siglo y marchó a los Estados Unidos de América.

   Se doctoró en ciencias, fue profesor de bioquímica y escribió mucho. Libros de ciencia ficción, como libros de divulgación científica: “Yo robot”, “El sol desnudo”, “La tragedia de la luna”, “El universo” y muchos más.

   En este que tengo delante, recoge preguntas y respuestas sobre la ciencia. Dice en la Introducción que por el año 1965 le pidió una Revista que llevara una Sección en la misma titulada “Please explain”. Eran preguntas formuladas por los lectores. Empezó su trabajo y de aquella Sección nació este libro.

   Las preguntas son muy variadas y sus respuestas las de un científico nato que goza dándolas a conocer. Entre las preguntas que le formulaban están: ¿Qué es el método científico? ¿Quién fue el científico más grande que jamás existió? ¿Qué hay más allá del universo? ¿Qué es el polvo cósmico y de dónde viene? ¿Qué es un agujero negro? ¿Hasta cuándo podrá el sol mantener la vida en la tierra? Y así unas cien. Las respuestas no pasan de un par de páginas, por lo que se hace amena su lectura.

  

   Además de interesante, he leído con especial atención la pregunta número 53 que dice “¿Cómo empezó la vida?”. Digo con especial atención porque mi amigo Pedro Martínez Salinas piensa que ha encontrado por su cuenta la solución.

   Con chispazos eléctricos en materia inanimada, dice obtener avispas y otros insectos que se ven con buenos microscopios.

   Yo conseguí que un equipo de televisión fuera a ver sus experimentos un día memorable para él y que viera lo conseguido en su casa. Pero, ay, no lo vieron serio, y ya no volvieron. Pensaron que tales insectos o parte de insectos que se veían a través del microscopio podrían haber caído del aire circundante. Crear vida no lo vieron ni probable.

   Pedro lleva más de 30 años esperando que alguien lo anime a seguir. A mí me prometió compartir con él el premio Nobel si se lo daban. ¿Qué más quisiera yo por mi amigo?

   Y ahora me encuentro la pregunta que tanto ha preocupado a mi amigo Pedro en el libro de Asimov: ¿Cómo empezó la vida? Copiaría entera la respuesta; pero me limitaré a extraer algunos párrafos.

   Una respuesta clara y rotunda no hay, porque cuando empezó la vida no había nadie allí que sirviese de testigo. Pero se pueden hacer análisis lógico del problema.

   En 1952, el químico americano Stanley Miller se preparó una mezcla de sustancias parecidas a las que existían en la primitiva atmósfera terrestre, y vio que era completamente estéril. Luego la expuso durante varias semanas a una descarga eléctrica que servía como fuente de energía.

   Comprobó que la mezcla contenía moléculas algo más complicadas que aquellas con las que había comenzado. Todas ellas eran moléculas del tipo que se encuentran en los tejidos vivos y entre ellas había algunos de los aminoácidos que son los bloques fundamentales de unos importantes compuestos: las proteínas.

   Desde 1952, ha habido muchos investigadores de muy diversos países que han repetido el experimento. Se ha comprobado que las sustancias así formadas apuntan directamente hacia las complejas sustancias de la vida: las proteínas y los ácidos nucleicos.

   Aún no se ha conseguido nada que pudiera llamarse viviente, pero hay que tener en cuenta que los científicos están trabajando con unos cuántos decilitros de líquido durante unas cuantas semanas cada vez. En los orígenes de la Tierra lo que estaba expuesto al sol era un océano entero de líquido durante miles de millones de años.

   Con luz solar, las moléculas del océano se fueron haciendo cada vez más complejas, hasta que surgió una que era capaz de producir moléculas elementales en otra molécula igual que ella. Con ello comenzó y continuó la vida evolucionando gradualmente hasta el presente.

   Yo colocaría a mi amigo entre los científicos que estudian el tema del origen de la vida, con el mérito añadido de que es autodidacta. ¡Cómo celebraría, y yo con él, que la Universidad se ocupara de su trabajo! Gozaría en vida del premio de verse reconocido.

                                                                 

Francisco Tomás Ortuño.

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