24 agosto 1984.

2 Agosto 2025 Ntra. Sra. de los Ángeles Año: 214 – 151

   Santana, sábado, temprano y sin novedad, gracias a Dios. Te cuento lo que pensaba -¿y pasaba? - hace unos veinte años:


   24 agosto 1984.-Dice el refrán que “los hijos criados, los duelos doblados”. La separación de un hijo, sobre todo para la madre, es como un desgarro de su propia carne. ¿Por qué digo esto? Porque ayer, Francisco Amós se fue al pueblo, y por la tarde nos enteramos de que se fue a Murcia. ¿Motivos? El club Almenara. Los compañeros vinieron por él y lo llamaron por teléfono. ¿A qué fue? No lo sabemos.

   La noche la pasó fuera y su madre apenas ha podido dormir. Seguro que él ha dormido mejor. Los jóvenes no piensan en los padres como estos en los hijos. Se creen mayores, emancipados, y con derecho a obrar por ellos mismos.

   Debe ser como una aventura, o una prueba, salir de la casa y comprobar que ya no son imprescindibles los padres. Si tuvieran dinero para ropa y alimento, creo que antes de lo que pensamos se iban a vivir su vida, libre de tutelas paternas.

    Los hijos quieren ser libres pronto y son los padres, a su juicio, quienes se lo impiden. Por eso, quieren salir de su lado, alejarse, demostrarles que no los necesitan.

   Francisco Amós en el fondo se siente orgulloso hoy, de haberse liberado. Sé que solo es una tímida prueba de alejamiento; sé que volverá, que nos necesita y que lo pasa bien aquí. Pero es el caso general de los jóvenes, que quieren escapar de vigilancias, consejos y ayudas paternas.

   Me dijo una vez un amigo, abogado por más señas, que los hijos son desconcertantes. “Luchas por criarlos, por hacerlos hombres, y luego, cuando menos lo esperas, se dejan el pelo largo, cogen una guitarra y se van con amigos a vivir debajo de un puente”.

   Prefieren ese modo de vivir independiente, inseguro, difícil, al otro más cómodo en la casa. Es lo que digo arriba, el joven quiere independencia, salir de normas establecidas.

   El joven quiere vivir por sí, con su propia savia, su propia vida. A los padres toca enseñar caminos, no ser tan posesivos que quieran ser, también, los hijos con su vida y su alma incluidas.

   Los padres deben comprender esta verdad: Su hijo es otra persona y tiene su vida independiente. La madre debe querer, pero no con amor absorbente. La vida hoy corre muy deprisa y la emancipación de los hijos se adelanta.

   Las madres no comprenden esto, y sufren viendo que el hijo vuela antes de lo que ellas quisieran. La misma vida los prepara antes para vivir alejados. No deja de ser una suerte hoy para los padres ver que los hijos emprenden su vuelo en solitario,

   Lo contrario habría que aceptarse igual, porque el vuelo es inevitable; pero dejaría el desconsuelo de que todo nuestro esfuerzo por orientarlos no sirvió de nada.

   El sol acaba de nacer. Un sol el de hoy, como el de ayer, tímido y apocadillo. Con agosto se va la fuerza del Sol estival,  Este es un sol enfermo,  casi moribundo.

   José María vino anoche por su hijo Juan Francisco, que durmió con sus primos la noche pasada. Juan Francisco y Miguel lo pasan bien juntos. Hoy vuelven a Santa Pola un fin de semana más. ¡Cómo les gusta Santa Pola!

                                                                                                         

Francisco Tomás Ortuño


   ABRIRSE A LOS DEMÁS:

   Violencia, inestabilidad política, pobreza, falta de oportunidades, desastres naturales, discriminación y persecución por motivos étnicos, religiosos o de género, son algunas de las razones que obligan a las personas a abandonar sus hogares en busca de seguridad y un futuro.

   Nuestros vecinos, nuestros hermanos musulmanes, y nuestros hermanos migrantes, nos ayudan todos los días a entender que al decir “nuestros hermanos” tenemos que tomar como referencia la medida de Dios y no la nuestra.

   Y para Dios solo hay hijos. Ya no hay judíos ni griegos, no hay esclavos ni libres, no hay hombres y mujeres, porque todos son uno en Cristo Jesús. Por tanto, no puede existir sino el tú y el yo, para que juntos sean una realidad: el nosotros.

   El contacto con el otro lleva a abrirse para aceptar sus aspectos válidos y contribuir así a un conocimiento mayor de cada uno. Es un proceso largo, encaminado a formar sociedades y culturas, haciendo que sean cada vez más dones de Dios a los hombres, multiformes dones de Dios.

                                                                                                  

Francisco Tomás Ortuño


   ADIVINANZAS:

   -Adivina adivinanza, redondo barril sin fondo, ¿qué es? Solución: un anillo

   -Lleva años en el mar y aún no sabe nadar.  Solución: la arena

   -Dos hermanitos muy igualitos Llegando a viejitos abren los ojitos. Los zapatos

   -Sobre la mesa se pone, sobre la mesa se parte, entre todos se reparte pero nunca se come. La baraja

   -Muy chiquito, muy chiquito, él pone fin a lo escrito. Solución: el punto

                                                                                           

Francisco Tomás Ortuño

 

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