El "chicharra".
4 Agosto 2009 San Eleuterio 216 – 149
PIENSA: Junto a lo que un hombre es, nada significa lo que un hombre tiene.
Santana, lunes, las ocho y sin novedad en el Alcázar, Te cuento de atrás:
2 abril 2009, jueves, Murcia, donde ayer y a la misma hora.
-¿Es que no te has movido?
- Mucho, aunque no tanto como el tren que nos lleva. Sin ruido, un giro completo sobre su eje, unos 40.000 km -1.666 kilómetros por hora-, más el desplazamiento de traslación correspondiente a un día, que serán sobre dos millones y medio de kilómetros.
Total: 2.540.000 km a una media de más de 100.000 por hora. ¿No te asustas? ¿Podemos seguir tranquilos en asuntos terrenales sabiendo que vamos en un tren a 100.000 km/h, sabiendo que flota en el espacio, donde millones como él se cruzan cada día?
El milagro de la vida del espacio y la velocidad con que se mueve nuestro mundo es mejor no verlo. Aparte de este colosal movimiento a que nos vemos sometidos, salí de la casa y entré, fui y vine con asuntos varios.
-En la Hacienda pasé por una puerta que detecta metales y pita si llevas llaves o cosas de metal en el bolsillo. Pretende que no pasen armas dentro. Difícil lo tienen los cacos con los inventos que salen a diario.
-Es como la droga: la quieren esconder en los zapatos o en maletas de doble fondo, y allí están los perros enseñados, que la huelen a distancia. Difícil engañar a los policías que salen al paso con todos los medios habidos y por haber.
-Hasta que no detecten los pensamientos…
-Es cierto, que hasta ahí no llegan ni perros ni policías. Y el que quiere matar se inmola sin despertar sospechas y se lleva con él a los que haya cerca, sea una mezquita, un zoco o un avión en vuelo.
-O un tren.
-Verás como se ve la forma de descubrir las intenciones que lleva cada pasajero o cada cual que vista de paisano, en cualquier circunstancia de la vida.
-Menos ese Bin Laden que anda escondido por ahí, que se disfraza y tiene más conchas que un galápago y más trajes que Filemón, lo demás se conocerá.
-¿Y a Bin Laden también?
-Cualquier día le echan el guante encima y lo aplastan como una cucaracha.
-Es que no hay derecho a que los pasajeros de la nave Tierra, que ya tienen bastante con saber que van a más de 100.000 km/h a ninguna parte, como una mula en la noria, tengan que preocuparse por atentados, guerras y saqueos.
- Con lo bien que podíamos vivir los cuatro días que tenemos para vivir en los genes, si no existieran esos peligros que te llevan de susto en susto.
-Es como los truenos de las fallas valencianas. ¿A cuento de qué los ruidos de esos truenos? Petardos colgados en cuerdas, mascletás que revientan los oídos, petardos por todas partes. A ver para qué.
-O los Sanfermines de Pamplona, ¿qué me dices de los toros?
-No lo comprendo. Con lo tranquilos que podíamos vivir. No tenemos bastante con la Tierra, sin ir a ningún sitio, como para que inventemos nosotros esos peligros. Somos un caso sin solución.
-Estuve en unas oficinas de la Comunidad Autónoma. ¡Cómo se han organizado para no hacer nada! Antes, por lo menos, hacían cuentas o contaban dinero. Ahora ni eso. Una máquina te atiende mientras que usa señorita se pinta las uñas.
-Si tienes que pagar, que es lo más seguro, otra máquina cuenta tu dinero. Si te detienes, un guardia te señala la puerta por donde salir. Me recordaba una película de Charlot que vi de niño:
Una mesa giratoria ofrecía la comida y limpiaba la boca. Si te descuidabas lo más mínimo, juntabas dos bocados y no podías seguir. La máquina no paraba. Ahora es así. La máquina nos desborda, estamos a merced de ella.
Francisco Tomás Ortuño.
3 abril 2009, viernes, sigo aquí a la misma hora que ayer, con 2.540.000 km más de viaje. ¿Te has parado a pensar en el recorrido de quien viva 100 años? Más de 90.000 millones de kilómetros si no me fallan las cuentas. Una burrada.
-Y la Tierra sigue como el primer día: con el sol arriba y las estrellas acompañándole en su periplo.
-¿Qué habrá más allá de todo?
-Tan preciso y constante debe ser el movimiento de los planetas que solo desviarse una micra -milésima de milímetro- cada millón de años en su trayectoria, o variar su velocidad, en más o en menos, una centésima de segundo cada 100.000 años, se producía la hecatombe.
-Así hoy se predicen con tanta exactitud fenómenos que vayan a ocurrir dentro de muchos años, como un eclipse o cualquier fenómeno natural que tenga lugar en el espacio.
-Cuando éramos niños, en casa íbamos a Alicante en tren. Me gustaba mirar por la ventanilla y ver correr hacia atrás los postes del telégrafo. Contaba deprisa hasta 13 de cada poste al siguiente. ¡Cómo corría aquel tren grande que tomábamos en Villena!
El tren “chicharra” que dejábamos, me parecía pequeño, de juguete, comparándolo con éste, que, en su momento, entraba en un túnel y quedaba a oscuras un rato. Yo, en mi imaginación, lo veía desde fuera horadar una montaña y luego salir triunfante por el otro lado con un pitido agudo de triunfo.
-¿Nos imaginamos lo que es la Tierra si la comparamos con el tren?
-Hoy no es posible, sin morir de asombro, verla cruzar espacios a esa velocidad y tan segura en sus movimientos, durante siglos y milenios. Solo la experiencia nos hace seguir confiados.
-Dije alguna vez y lo reflejé en mi libro “Peces Nuevos” que el hombre vive en el fondo del mar. Como de los peces. su elemento es el agua. El nuestro es el aire, y no podemos salir de él ni remontar el vuelo fuera de las rocas pegadas al suelo.
-Qué ocurriría con los peces que, aventureros, quisieran salir del agua? Encontrarían la muerte en su aventura. Pues igual el hombre moriría si dejara la atmósfera que tiene para vivir. Está condenado a nacer y a morir en su aire -21 parte de oxígeno y 79 de nitrógeno- a no ser que se la lleve a otro lugar, como una pecera para los peces.
-Si no se crea una escafandra para permanecer algún tiempo en otro medio artificial, el hombre no puede salir de su troposfera.
-¿Qué habrá más allá de todo? La imaginación nos querrá dar respuestas, pero no soluciones a las preguntas.
-Hoy la iglesia celebra la fiesta de los Dolores. ¿Será por los Dolores de la Virgen cuando su hijo murió en la Cruz en tiempo de los romanos? hoy ya tenemos procesión por las calles de Murcia y mañana y al otro hasta el domingo de Resurrección.
-¿Por qué se llama Verónica? pregunto a Lina, a la Virgen que le limpió la cara a Jesús en el calvario y quedó grabado el rostro en el lienzo? Me lo aclara: Quiere decir verdadero icono. Vero icono oficial, representación del rostro de Jesús.
Estos días se dan películas y recuerdos mil de la muerte de Jesucristo. Fiesta para los cristianos que celebran otro aniversario de la Muerte y Resurrección de Dios hecho hombre. Para muchos es una fiesta que celebran con procesiones y salidas a otras ciudades: Valladolid, Sevilla, Cuenca…
- ¿Tú que prefieres: las procesiones de Lorca o las de Cartagena?
-Cada cual tiene su estilo. hay que respetar las costumbres y no comparar y menos menospreciar a nadie.
Yo prefiero las procesiones de Jumilla con sus Salzillos desfilando. sus caramelos, y el Prendimiento de la Plaza Arriba los Miércoles Santos… Y es que lo que vivimos de niños se prefiere a lo demás y se quiere como propio.
Serán más lujosas las de Ávila, por ejemplo, o las del León, pero yo me quedo con las imágenes de Salzillo que tenemos. Mi hermano Amós que vivía en Cartagena se le ocurrió decir un día “Como las de mi pueblo ninguna” y faltó poco para que lo echaran a patadas. Y es que, para algunos, sus procesiones son sagradas.
Francisco Tomás Ortuño
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