El pobre viejo.
14 septbre 2.025.- Exaltación de la Santa Cruz. San Pedro de Tarantasia 257 – 108
Murcia, domingo, temprano y sin novedad en la salud, gracias a Dios. Te cuento:
LAS AMAZONAS:
En la antigüedad, en la mitología griega, eran un pueblo formado solo por mujeres, que eran hábiles cazadoras y valientes guerreras. Los libros de caballerías españoles del siglo XVI, en especial las Sergas de Esplandián, 1510, de García Rodríguez de Montalvo.
Las recuperan y las hacen originarias de un lugar indefinido y lejano, salvándolas así de reinos extraños y personajes extraordinarios, propio de estos libros.
Al frente de las amazonas de Montalvo se encuentra la reina Calaña, descendiente de la misma Hipólita, mujer hermosa, joven, valiente, fuerte y diestra en el arte de la guerra. Las amazonas viven en la isla de California, situada en un lugar impreciso de las Indias, cercano al paraíso terrenal.
Años más tarde, los conquistadores españoles pondrán el nombre de California a la zona del actual estado americano, porque su visión les recordó la descripción ofrecida por Montalvo del reino de las Amazonas.
Pero 500 años antes, en la obra medieval “La chanson de Roland” se menciona un lugar del norte de África, llamado California. Quizás sea éste el origen del nombre California.
Francisco Tomás Ortuño
27 septiembre 1977.- En la puerta de su casa, en el portal, está sentado el pobre viejo. El portal es bajo, las rodillas esconden medio cuerpo doblado. Tiene forma de cuatro. Nuestro viejo tiene muchos años, casi cien.
No habla, solo mira a quien pasa. Yo lo veo todos los días. El color de su rostro es blancuzco, amoratado. Un día cualquiera dirán que ha muerto, o no lo dirán. Pero ya no estará en la puerta como ahora, arrugado en el portal, con los ojos tristes, interrogantes.
Habrá cruzado la raya, la meta señalada a su existencia.
Francisco Tomás Ortuño
28 septiembre 1977.- He pensado muchas veces, y hoy, no sé por qué, con más seguridad que nunca, que el niño lleva con él desde su nacimiento cuanto haya de tener más tarde. No sé si me explico.
Quiero decir que cuando se nace la naturaleza va guiando su desarrollo, y hagamos lo que hagamos, la naturaleza dará en su desarrollo lo que lleve para dar. El niño que es inteligente será inteligente; el niño que es torpe será torpe.
Y esto de tal modo que no me preocupan mucho, ni nada, métodos o sistemas escolares. El niño no es torpe o listo por los métodos que se emplee con él, sino que es torpe o listo independientemente de los métodos.
Francisco Tomás Ortuño
28 septiembre 1977.- Ayer vino Santiago a vernos. De un tiempo acá viene con frecuencia de Alicante, “¡Ha venido Santiago!”, dice el padre. “Hoy está Santiago en el pueblo”, dice la madre.
Jumilla y Alicante, 90 km, se han acercado con el coche. Santiago tiene raíces profundas aquí, raíces de juventud, raíces invisibles, pero no por eso menos raíces.
Ayer decía la tele que el papa Pablo VI ha cumplido 80 años. Hablaba de enfermedad, de cansancio, de dimisión. Y es que el Papa es cabeza de la Iglesia. Y todo el cuerpo se rige por la cabeza. En la cabeza hay mucha responsabilidad.
Las cabezas debieran de vigilarse con exquisito cuidado: el Rey es cabeza de la nación; el Ministro es cabeza de su ramo; el Director de una empresa es cabeza también… Donde no hay cabeza todo va mal.
Creo que el Papa a sus 80 años, debería dejar que otro más joven ocupara su puesto.
Francisco Tomás Ortuño
18 octubre 1984.- Esta fecha me recuerda un cumpleaños importante. la yaya Lina cumplirá 83. Feliz cumpleaños, madre, donde quiera que te encuentres. Seguro que si me vieras me lo hacía saber de algún modo.
-¿Cuántos años tiene, yaya?, le preguntaban sus nietos. Y ella mostraba las dos manos con los dedos extendidos para que fueran contando 10-20-30-40-50- 60-70-80. Y movía la cabeza visiblemente preocupada.
¡Cómo le dolían los años! “Yo no soy vieja. No hablemos de eso”. Jamás quiso ser mayor. Sentía miedo a la muerte. Sería por eso de presumir no tener arrugas en su cara ni vello en sus piernas.
Subía con agilidad las escaleras; iba de compras al mercado… hasta que perdió la noción de las cosas dos o tres años antes de morir. No llegó a enterarse como temía cuando nos dejó. Felicidades, madre, un abrazo y un beso muy fuerte. Su hijo Paco.
María Pilar vino ayer con su madre y con sus hijos, Rafael y la pequeña en el coche. Luego vino por ellas su marido. Comieron con nosotros. Pascuala los atendió como ella sabe hacerlo.
Piedad ha gozado con Ignacio de un bienestar económico envidiable. Crió las hijas sin dificultad. Mejor, con desahogo: casas, campo, carnicería, piscina… Sin problemas. Trabajando mucho Ignacio y ella vivieron en la opulencia.
Las hijas tuvieron cuanto quisieron. Ana casó con un ingeniero. Recuerdo la boda en Gémina, donde Ignacio con su puro en la boca rebosaba felicidad y orgullo de padre que consigue lo más que podía soñar.
Que derroche de comida, cuantísimos invitados. Una gran fiesta la boda de Ana. Cuántos duros le costaría a su padre. Pero él feliz de alcanzar para su hija posición, seguridad y un título que ella no había logrado.
Luego María Pilar se casó con Benjamín, joven, bueno, colocado en el Banco y con buen sueldo, en Molina. A los dos días de su traslado atracaron su Banco. Ayer nos lo contaba. Cuántas veces lo habrá tenido que repetir. “Me encañonaron con una pistola y dijeron: Quietos todos”. Se llevaron 300.000 pesetas. Un momento antes se hubieran llevado cuatro millones. Benjamín es un buen muchacho.
La boda de Pieté no la vería su padre, con lo que hubiera gozado Ignacio viendo a su Pieté en el altar, con su traje blanco, como las dos primeras.
Francisco Tomás Ortuño.
Comentarios
Publicar un comentario