Envidia.
8 octubre 2025 Ntra. Sra. del Buen Remedio Año: 281días pasados y 84 sin pasar.
Murcia, miércoles, sin novedad en casa, gracias a Dios.
PIENSA: No vemos las cosas como son realmente, sino como somos nosotros.
Te cuento cosas que me pasaron por la cabeza:
6 noviembre 1977.- Ayer vino José María de Murcia. Ha estado días en la Arrixaca. Fue con dolor y vuelve sano. Trae unos cálculos embotellados como recuerdo. Puede decirse que le han quitado un peso de encima.
La medicina es valiente. Pocas enfermedades se le resisten. La cirugía sigue sus pasos: “zas, zas, y ya está”, podría decirse como slogan. El cirujano llega al fondo del mal, resuelto, sin miedo, valiente. A José María le han extraído 7 piedras de la vesícula, como podían haberle extraído un riñón dañado.
He dicho más arriba que pocas enfermedades ya se le resisten a la Medicina. Pero, las hay. Son el reto vivo a la ciencia. Y no me refiero solo a lacras en que se pudiera pensar. Hay enfermedades que llevamos los humanos, que son un desafío claro a la ciencia médica.
Cuando la ciencia no encuentre enfermedad que se le resista, el hombre será de verdad dueño y señor de la vida. Me refiero, por ejemplo, a la envidia. Hay hombres que padecen de envidia. La envidia es una enfermedad que causa estragos.
¿Qué médico cura la envidia? ¿Tú lo sabes? Y la envidia, sin embargo, es una enfermedad. Cuando la ciencia extirpe la envidia como esos cálculos biliares, habrá ganado su batalla. Porque el hombre no es envidioso sino caritativo.
Sin envidia brilla el hombre sano, pleno de caridad. La envidia es una lacra humana. Hay muchos enfermos de envidia que luchan desesperadamente contra su mal, que son arrastrados adonde no quisieran ir.
La envidia es su mal. Decimos su pecado, pero es su enfermedad. Arrastran su mal con sufrimientos de enfermos incurables. Si la ciencia venciera la envidia, llegaría a la cumbre del poder. La envidia corresponde al médico curar, porque la tiene por pecado y se desentiende de ella. El médico debe saber qué la produce y extirparla. A la Medicina queda mucho por hacer.
Igual que digo de la envidia, pienso de la soberbia, de la avaricia, de la gula… El hombre padece enfermedades que no se tienen por tales. Cuando se estudien desde otra perspectiva distinta de la moral, la ciencia médica se enfrentará con ellas, como hoy con esos cálculos de José María.
Francisco Tomás Ortuño
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