Gironella.
16 octubre 2024 Santa Margarita Del año: 289 días pasados por 76 Sol: de 8´27 a 19´33
Murcia, jueves, con ruidos de obras abajo y enfrente, pero sin novedad en la salud, que es lo importante. Y que dure y dure como unas pilas. Te cuento recuerdos de los años setenta del siglo pasado, que es decir de cuando mis hijos estaban en su primera década de vida y sus padres iban por los cuarenta, oh tempora, oh mores:
18 noviembre 1977.- Ayer escuchaba, sin pretenderlo, una conversación chocante. No era divertida por lo que decían sino por la forma de hacerlo. Era una conversación que, entre nosotros los españoles, puede ser paradigmática.
Cada uno hablaba de sus cosas sin atender al que tenía enfrente. Más que diálogo era un monólogo; dos monólogos mejor, rebotando cada uno en su contrario. Uno hablaba de sus hijos; otro de un viaje que hizo Madrid.
-“En fin, dijo uno, los hijos tienen estas cosas”. El otro respondió: “Creo que volveremos el próximo verano”.
19 noviembre 1977.- Día lluvioso. Los albañiles, con todo, han subido a la obra. No sé por dónde llevan el tajo. La idea que llevan es de terminar exteriores para cortar de momento. Manuel sigue adelante con su expediente de crisis. Que Dios nos ilumine y nos proteja.
Ayer fuimos a Murcia. Hoy, sábado, los cinco están en casa. Miguel llora fuerte. ¿Qué te pasa, Miguel?, le pregunto.
-Ángel me ha dado una torta, me contesta.
-Ha sido flojo, sigue Ángel.
Ya han hecho las paces.
21 noviembre 1977.- Anoche conocí a José María Gironella en el programa “A fondo” de televisión.
- ¿Era Gironella como yo pensaba?
-No. Yo creía que era más joven. Me lo imaginaba más locuaz, más enérgico. Si quieres, me encontré con un Gironella demasiado maduro, algo apagado, bastante tímido. Pero debo confesar que a lo largo del programa el nuevo Gironella me fue ganando: viajero cien por cien, humano, que ha escrito muchísimo...
Como escritor, yo veo en Gironella al narrador de hechos que conoce. Como periodista, he visto un libro suyo con las opiniones de más de 3.000 personas sobre un tema.
Creo que es fácil componer un libro así. Solo hay que buscar un tema interesante y rogar a miles de personas que le hablen de él. Don José María tiene un libro así sobre las religiones. Sobre Jerusalén ha escrito otro libro.
Ahora, una estancia de cinco meses en el extranjero, pregunta aquí y allá, y a escribir por las noches hasta formar un libro,
Francisco Tomás Ortuño.
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