Los Narejos.
10 Noviembre 2.025 San León Magno Del año: 314 días pasados y 51 por pasar.
Murcia, lunes y sin novedad en la salud, gracias a Dios. Te cuento del ayer:
14 junio 1980: Sábado, tres de la tarde. He subido solo después de comer. A las cinco bajaré a ver en la tele el partido Alemania – Holanda. Silencio que se masca dentro y fuera del chalé. Solo piar de pájaros. Pronto vendremos la familia.
El curso acaba que se las pela. El miércoles tuvimos el último Claustro; el jueves la última Junta económica; ayer la última Reunión con padres de alumnos. Sí, el curso finiquita. El lunes habrá exámenes con adultos y casi casi se acabó.
El martes iré a Murcia con Ángel Inocencio. Se examina en el Conservatorio. De paso llevaré Actas, Libros de escolaridad, Propuestas de Graduados escolares, y poco más. Otro curso que se escapa para no volver.
Releo lo de más arriba y aclaro que sigo sin noticias oficiales sobre el Concurso de traslados. Escasas esperanzas para dos plazas en Murcia. Hay siete solicitudes, y dos concretamente de directores a punto de jubilarse con muchos puntos acumulados.
Ayer puse un giro de 8.400 pesetas para que vayan Francisco Amós y Pascual Jesús al Campamento de los Narejos -del 16 al 31 de julio-. Su primer vuelo solitos -12 y 11 años-. Ángel Inocencio irá a otro año. Miguel aún es pronto. Lina ni querría ir.
Vamos que ni le pasa por la cabeza. Lina baila con garbo lo de “Dónde vas con esas zapatillas, dónde vas con esos lindos pies”. ¡Hurra por Lina!.
Francisco Tomás Ortuño
21 de junio 1980.- Sábado. Hemos dormido aquí. Puedo decir que hemos iniciado la temporada de verano en el chalet, las vacaciones. Los chicos han terminado bien: Ángel aprobó su Música con Notable. Sin problemas.
Francisco Tomás Ortuño
25 junio 1980.- Jueves. El domingo pasado vino Amós de Cartagena. Con él vinieron Pepa, Lina y Ana. Lina y Ana se quedaron con nosotros. Creo que lo pasan bien con sus primos. Ahora, seis de la tarde, se bañan en la piscina de goma.
Cuando los periódicos hablan de bombas en hoteles de Alicante, nuestro chalé, hasta esa mini piscina, sube de valor muchos enteros. Este retiro es un paraíso. Mi mujer y yo lo comprendemos así.
Francisco Tomás Ortuño.
PÍRAMO Y TISBE (otra de amantes con final trágico):
Píramo y Tisbe vivían en la antigua Babilonia. Eran vecinos y se amaban apasionadamente. Pero sus padres no aprobaban tal relación. Desesperados, decidieron fugarse una noche. Se dieron cita al pie de una morera que estaba junto a un edificio muy conocido.
Tisbe fue la primera en llegar, cubierta con un velo. Esperó impacientemente la llegada de su amado. De pronto, vio que se acercaba una leona e inmediatamente huyó a refugiarse sin darse cuenta de que se le había caído el velo.
La leona iba a calmar su sed en una fuente que había cerca de la morera. Después de haber comido, bebió, y luego, al reparar en el velo de Tisbe, se entretuvo desgarrándolo con sus dientes ensangrentados.
Apenas partió la fiera, llegó Píramo, y al ver el velo desparramado y tinto en sangre no dudó la desgracia que le había ocurrido a su amada. Sacó su espada y se dejó caer sobre ella falleciendo en el acto.
Poco después regresó Tisbe y encontró el cadáver de su amado. Al ver tan horrible estampa, arrancó la espalda del pecho de su amado y dejándose caer sobre ella se mató a su vez. El moral, bajo cuyas ramas acababan de morir, se tiñó de rojo, y desde entonces los frutos hasta aquel momento blancos, se tornaron morados.
Francisco Tomás Ortuño
HUMOR:
Va paseando Pepe y encuentra a Juanjo, su mejor colega.
Juanjo, ¿por qué tienes la cabeza vendada?
¿Porque tengo un chichón?
¿Y cómo te lo has hecho?
Por curioso y cegatón.
Explícate mejor, que no te entiendo.
Mira, pasaba por un edificio en el que había unas letras chiquititas escritas y me acerqué para ver bien lo que ponía.
¿Y que decía?
“Esta puerta se abre de golpe”.
OTRO:
Llega el Profesor de Pepito y le dice:
Bien, Pepito, dígame un ejemplo de Pacífico.
Y Pepito contesta: Atlántico, señor.
OTRO:
Está Pepe con una cabra sujeta por una cuerda y se encuentra con su amigo Juanjo que le dice:
¿Dónde vas con ese cerdo?
A lo que Pepe le contesta:
¿No ves que no es un cerdo, sino una cabra?
Y el otro le replica: Perdona, estoy hablando con la cabra.
Francisco Tomás Ortuño.
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